Encuentro 22: PREPARANDO EL CAMINO DEL SEÑOR
OBJETIVOS:
Tomar conciencia de que una gran fiesta se acerca y que somos portadores de esa Buena Noticia.
Descubrir el llamado de Dios de llevar ESPERANZA a otros.
Transmitir un mensaje de esperanza a nuestra comunidad.
MOTIVACION: Tomar conciencia que se acerca una fiesta.
Recursos
Afiche con la frase “Hay una fiesta”
Actividad
El animador invita a realizar la técnica llamada lluvia de ideas”, a partir de la siguiente consigna: ¿qué nos sugiere esta frase: “hay una fiesta”? El animador irá registrando en un papel afiche los aportes de los partipantes del grupo, sin hacer un juicio de valor. Simplemente escribirá lo dicho por los jóvenes.
A partir de lo escrito, preguntará: “¿qué nos surge decir?”, ¿qué nos gusta de las fiestas?, ¿y por qué?
Luego, propone trabajar sobre la siguiente consigna: ¿qué se necesita para que haya una fiesta? Con las respuestas irá construyendo una columna semejante a la del ejemplo que citamos más abajo (Necesitamos...), un motivo, un lugar, invitados, homenajeado, etc. Seguramente el grupo encontrará más items para tener en cuenta a la hora de pensar una fiesta. Después el animador escribirá el título de la segunda columna “... para preparar la fiesta del nacimiento de Jesús” y buscará completar con los participantes del grupo los distintos puntos que ellos mismos propusieron y que pueden o no coincidir con los presentados a continuación. Los indicados en la segunda columna son también a modo de ejemplo:
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Necesitamos... |
para preparar la fiesta del nacimiento de Jesús |
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Un motivo : |
Esperar y preparar |
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Un lugar : |
El barrio |
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Invitados : |
La comunidad |
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Homenajeado : |
Jesús |
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Torta : |
Cariño |
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Regalos : |
Algo para compartir |
Recursos
Afiche: a partir de las siguientes pistas... que presentamos a continuación de la puesta en común, el animador podrá preparar un afiche para dicho momento, con aportes al grupo acerca del tiempo de adviento, cuyo contenido será de acuerdo al proceso alcanzado por cada comunidad juvenil.
Trabajamos en pequeños grupos:
¿Cómo nos preparamos para una fiesta? ¿Cómo preparamos nuestro corazón?
¿Cómo invitamos o entusiasmamos a otros?
¿Qué hacemos mientras esperamos el día de la fiesta?
¿Cómo nos preparamos para el nacimiento de Jesús?
Luego, el animador invita a una PUESTA EN COMÚN de lo trabajado en los grupos.
Herramientas para el animador: El año litúrgico se abre con el tiempo de Adviento, son cuatro semanas de preparación para celebrar la Navidad, el nacimiento de Jesús, cuando el Verbo Divino se hizo hombre en el seno purísimo de María y nació, débil y pobre, en el pesebre de Belén hace veinte siglos. “Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor” (Lc. 2, 11). Y también hoy, Jesús quiere nacer en cada persona, en nuestra historia por la acción del Espíritu de Amor. El Adviento es tiempo de preparación y esperanza, María será nuestra ayuda y nos enseñará el camino para llegar a Jesús.
El Papa Juan Pablo II nos dice “La Iglesia reanuda su camino y nos invita a reflexionar más intensamente en el misterio de Cristo, misterio siempre nuevo que el tiempo no puede agotar. (...) El Adviento es sinónimo de esperanza: no espera vana de un dios sin rostro, sino confianza concreta y cierta en la vuelta de Aquel que ya nos ha visitado (...) y sellado con la humanidad un pacto de alianza eterna. (...) Con estos sentimientos, la comunidad cristiana entra en el Adviento, manteniendo vigilante su espíritu, para acoger mejor el mensaje de la palabra de Dios”. (Angelus, 2 de diciembre de 2001)
Y señala “En el relato del nacimiento de Jesús, vemos que la alegre nueva de la venida del Salvador esperado es comunicada en primer lugar a un grupo de pobres pastores (Lc 2, 9). De ese modo, san Lucas, que en cierto sentido podríamos definir el "evangelista" de la Navidad, quiere subrayar la benevolencia y la delicadeza de Dios para con los pequeños y los humildes, a los que se manifiesta y que de ordinario están mejor dispuestos a reconocerlo y acogerlo. (...) Para ellos la palabra que el Señor les da a conocer es seguramente algo real, un "acontecimiento" (cf. Lc 2, 15). Por eso, acuden presurosos, encuentran la señal que se les había prometido e inmediatamente se convierten en los primeros misioneros del Evangelio, difundiendo en su entorno la buena nueva del nacimiento de Jesús”. (Audiencia General del miércoles 2 de enero de 2002)
La Navidad es la fiesta que queremos preparar para celebrar la alegría que nadie podrá quitar (Jn. 16, 22) el nacimiento del Salvador que haciéndose hombre, nos hace también hermanos.
PROFUNDIZACIÓN Y DISCERNIMIENTO
Recursos
Biblia, papel afiche, fibrones.
Actividad
En pequeños grupos leemos la cita del Evangelio Lc 3, 1-14
Luego, reflexionamos sobre la siguiente frase: “Preparen el camino del Señor”
Y dialogamos sobre la siguientes preguntas:
¿Qué significa hoy, para nosotros, preparar el camino del Señor?
¿Cuáles son las dificultades que tenemos? ¿Cuál es el compromiso para este tiempo de espera?
Herramientas para el animador: Juan Bautista es la voz que grita en el desierto, señalada por el profeta Isaías. Su misión no es brillante. Tiene la conciencia de que no se anuncia a sí mismo, su misión no es salvar sino anunciar la salvación y la esperanza.
Plenario: se presenta papelógrafo con las conclusiones.
Luego el animador, aporta la siguiente pregunta: ¿Cuál es nuestra misión? para profundizar la reflexión e iniciar el siguiente momento.
Recursos
Texto del “Cuento de Adviento” (Baúl de Materiales N° 2)
Imagen del niño Jesús. Cartones, afiches y fibrones para hacer pancartas.
En ronda escuchamos el relato del: “Cuento de Adviento”
Dialogamos con la persona que tenemos al lado nuestro sobre las siguientes preguntas: ¿Qué descubrió el viajero en ese tiempo que se quedó con la familia? Tenía ganas de quedarse con la familia hasta Nochebuena...¿qué lo impulsó a seguir camino? Nosotros también tenemos buenas noticias para compartir, mensajes de esperanza...¿cuál sería ese mensaje? Lo pensamos de a dos.
Armamos pancartas o carteles para expresar los mensajes construidos y nos distribuimos los lugares para pegarlos (capillas, colegios, negocios y otros lugares de nuestro barrio).
Colocamos las pancartas juntas y sobre ellas un niño Jesús. Hacemos la oración: “Hasta que llegue el alba” (Baúl de Materiales N° 3)
BAÚL Nº 1: Letra de la canción "Color esperanza” (Diego Torres) con notas para guitarra.
Sol Re Lam7 Mi m
Sol Do Mi m
que estás cansado de andar y de andar
Sol Lam7 Do Re
y caminar, girando siempre en un lugar.
Sol Re Lam7 Mi m
Sé que las ventanas se pueden abrir
Sol Do Mi m
cambiar el aire depende de ti,
Sol Lam7 Do Re
te ayudará, vale la pena una vez más.
Sol Re Mi m
Saber que se puede, querer que se pueda,
Sol Lam7 Do Re
quitarse los miedos, sacarlos afuera,
Sol Re Mi m
pintarse la cara, color esperanza
Sol Lam7 Do Re Sol
tentar al futuro con el corazón.
Sol Re Lam7 Mi m
Es mejor perderse que nunca embarcar
Sol Do Mi m
mejor tentarse a dejar de intentar
Sol Lam7 Do Re
aunque ya ves que no es tan fácil empezar.
Sol Re Lam7 Mi m
Sé que lo imposible se puede lograr
Sol Do Mi m
que la tristeza algún día se irá
Sol Lam7 Do Re
y así será, la vida cambia y cambiará.
Lam7 Do Sol Lam7 Do Re
Sentirás que el alma vuela por cantar una vez más.
Lam7 Mi m Sol Lam7 Do Re
Vale más poder brillar, que solo buscar ver el sol.
Baúl Nº 2 : “CUENTO DE ADVIENTO”
Hace tiempo que un viajero, en una de sus vueltas por el mundo, llegó a una tierra que de entrada no más, llamo su atención por la belleza de los arroyos que cruzaban los campos, refrescando los sembrados y calmando la sed de los animales del campo. Habiendo caminado ya un rato, se encontró con las casas del pueblo, sencillas y coloridas, y con sus puertas abiertas de par en par. No podía creerlo…él venía de un lugar tan distinto y había recorrido tanto…
Se fue acercando y su sorpresa fue aún mayor cuando tres niños, hermanitos, salieron a recibirlo y lo llevaron de la mano hasta el interior de la casa en que vivían. Los padres de estos nenes invitaron al viajero a quedarse con ellos unos días. Y él aceptó porque le resultaba muy agradable estar ahí. Pasaron los días. El viajero aprendió muchas de las cosas que se hacían en la casa: hornear el pan, trabajar la tierra, ordeñar las vacas y levantarse temprano para aprovechar bien el día.
Nuestro viajero fue aprendiendo y compartiendo muchas costumbres de esta familia, pero había una de la cual él no podía descubrir el significado. Cada día, y algunos días en varias ocasiones, el papá, la mamá y cada uno de los hermanos se acercaban a una mesita en un rincón del comedor donde habían colocado las figuras de madera de José y María, un burrito marrón y una vaca con su ternerito. Despacito dejaban una pajita justo entre José y María.
Con el correr de los días el colchoncito de pajitas iba aumentando y se iba haciendo más mullido. El viajero miraba con atención y asombro ese gesto cotidiano que escondía para él un misterio especial. Nunca se atrevía a preguntar, por temor a que se rompiera el encanto que lo envolvía. Cuando le llegó al viajero el momento de partir hacia otras tierras sintió que se iba de ese lugar con el corazón lleno y descansado. A la mañana de la partida la familia le entrega pan calentito y frutas para el camino, lo abrazaron y se despidieron. Ya había dado unos pasos cuando se animó y dándose vuelta les dijo: -Una cosa más quisiera llevarme de este hermoso lugar.
-Por supuesto -le contestaron- ¿Qué más podemos darte para el camino?
Y el viajero entonces les preguntó: - ¿Por qué iban dejando una a una esas pajitas a los pies de María y de José?. Ellos sonrieron. Y el nene más chiquito contestó: - Cada vez que hacemos algo con amor, buscamos una pajita y la llevamos al pesebre. Y así nos vamos preparando para que cuando llegue el niño Jesús, María tenga un lugar para recostarlo. Si amamos poco, va a ser un colchón finito. Pero si amamos mucho, Jesús va a estar más cómodo y calentito.
El viajero, por primera vez, parecía comprenderlo todo. Sintió ganas de quedarse con esa familia hasta la Nochebuena, pero una voz adentro suyo lo invitó a llevar lo que había conocido...
Baúl Nº 3 : ORACIÓN “HASTA QUE LLEGUE EL ALBA”
Hasta que llegue el alba
te aguardaré impaciente
entonando himnos de alabanza.
Hasta que llegue el alba
estaré en vilo, vigilante,
para percibir los ecos de tu mensaje.
Hasta que llegue el alba,
apoyado a la puerta de mi casa,
soñaré que te detienes y me hablas.
Hasta que llegue el alba,
aún en medio de la noche,
dejaré encendida mi lámpara.
Hasta que llegue el alba
permanecerá firme mi esperanza
de contemplarte cara a cara.
Hasta que llegue el alba,
aunque el temor me ronde,
invocaré sin cesar tu nombre:
hasta que llegue el alba.
Hasta que el alba asome,
y aunque la espera se prolongue,
yo seguiré aguardando tu llegada:
hasta que llegue el alba.