Objetivos Generales:
- Distinguir cuáles son los riesgos que afectan a nuestra generación.
- Favorecer la toma de conciencia sobre la propia responsabilidad en la resolución de situaciones difíciles.
- Valorar la presencia de Dios que nos acompaña y nos da criterios para decidir.
Apuntamos la proa a: Identificar situaciones difíciles que podrían llevar a una comportamiento de riesgo.
Recursos y Materiales: Tener una copia de la historia para cada uno de los chicos.
Apuntamos la proa a: Analizar los factores que impiden la comunicación en situaciones difíciles y las consecuencias del aislamiento.
Recursos y Materiales: Afiches con los ejes de reflexión escritos en grande, en cuatro columnas, que luego serán completadas.
Ejes de Reflexión:
· Los obstáculos para comunicar algunas cosas.
· La importancia de contar con alguien que nos escuche para resolver nuestros problemas.
· Las consecuencias del aislamiento.
· Explorar diferentes caminos para solucionar los problemas.
Actividad
a. Una vez leída la historia se forman pequeños grupos en donde se trabaja con las siguientes preguntas:
1. ¿Cómo podría terminar la historia?
2. ¿Qué obstáculos tuvieron Juan y Fernando para comunicar sus problemas?
3. ¿Qué razones les darías para que contaran la verdad?
4. ¿Conocés a alguien a quien le haya sucedido algo similar?
5. ¿Y a vos, alguna vez te pasó algo parecido?
b. Cada grupo expone lo compartido en plenario y se completan los afiches de los cuatro ejes a partir de las respuestas dadas. (Las preguntas guías apuntan a desarrollar cada problemática y por lo tanto las respuestas se relacionarán con los cuatro ejes).
Herramientas del animador
Con las historias queremos reflexionar sobre cuáles son los obstáculos que tenemos para comunicar nuestras preocupaciones, lo que nos puede llevar a aislarnos y perder así la posibilidad de contar con alguien que nos ayude a resolver situaciones difíciles al aportarnos otra mirada, y así encontrar otra manera de resolución.
Apuntamos la proa a: Valorizar la posibilidad de los jóvenes para decidir y actuar de acuerdo a su propio juicio (escala de valores) y brindar herramientas para poder manifestar la voluntad de decir que “no” ante las situaciones de riesgo.
Recursos y Materiales: Textos del Baúl Nº 11, tarjetas con los “Casos” del Baúl Nº 12, hojas y biromes.
Actividad
1. Lluvia de ideas: En plenario reflexionamos, a manera de lluvia de ideas las siguientes preguntas (es importante que se tome nota de lo que se va hablando):
¿Cuándo considerás que estás frente a una situación de riesgo?
¿Cuáles son los riesgos a los que nos enfrentamos hoy, cómo jóvenes?
2. Aporte a la reflexión: el animador con la ayuda del asesor, preparará una reflexión que aporte elementos sobre lo que es una situación de riesgo y los valores que se ponen en peligro frente a dichas situaciones. Los textos de apoyo para este momento están en el Baúl Nº 11 (puede ayudarse con carteles).
3. Trabajo en grupos: se repartirá a cada grupo una copia de un “caso” (Baúl Nº 12) y el parágrafo: “¿Cuándo un joven está en riesgo?” del Baúl Nº 11. Teniendo como referencia la reflexión previa, deben responder a las siguientes consignas:
· ¿Por qué este caso es una situación de riesgo?
· ¿Qué está en riesgo?
· ¿Qué pensás de lo que le pasa a este personaje?
· Si a vos te pasara algo parecido ¿dirías que no?
· ¿Por qué y cómo lo dirías?
· Pensar alternativas que les parezcan adecuadas para decir no.
· Dramatizar los casos con la solución elegida y presentarlos a todo el grupo.
4. En plenario se comparten las respuestas y escenificaciones.
5. Luego entre todos enumeran los distintos porqué (valores) y las distintas maneras de decir “no”. Se las escribe en un afiche.
Herramientas del Animador
Los casos que figuran en el Baúl son 10, muy diversos y que responden a problemáticas de distintas edades y situaciones sociales. La idea es que el animador elija, complete o invente, a partir de esos ejemplos, los casos que les parezcan más adecuados a la realidad de los jóvenes del grupo. Deben ser distintas situaciones de riesgo, que pueden darse dentro de un grupo de jóvenes y frente a las cuales sea difícil negarse. Por ejemplo:
Simplemente, decir no.
Proponer una opción alternativa.
Postergar la respuesta y buscar ayuda para elegir.
Puede ser, pero yo no creo que sea así.
Irse sin más.
Decir lo que uno piensa en realidad.
Apuntamos al proa a: Descubrir como Dios quiere lo mejor para cada uno y nos protege a lo largo de nuestra vida.
Recursos y Ambientación: copias del Salmo 23 (22)
Desarrollo
1. Se comienza con una lectura en silencio y personal del Salmo.
2. El animador invita a elegir una frase que nos ayude a vencer el temor, los riesgos, que nos ayudan a confiar. Cada uno elige una frase del salmo y la comparte junto con el motivo por el que la eligió.
3. Proclamamos Jn 10,7-15
Herramienta del animador: Nuestro Dios, que nos conoce y nos ama a cada uno desde siempre, quiere ser nuestro Pastor, y cuidarnos porque somos valiosos para Él. El gran riesgo es no ser verdaderamente felices, es no dejarnos cuidar, no desarrollarnos plenamente y caer bajo la seducción de quienes no serán capaces de “dar la vida por nosotros”, como sí es capaz Jesús.
4. Sabemos que Jesús da la vida por nosotros, porque para Él somos importantes. Por eso vamos a pensar juntos, qué cosas de cada uno de nosotros son valiosas, y por qué vale la pena no ponerlas en riesgo. Cada uno completa la siguiente frase: Se que Dios me dio las virtudes de... y no voy a ponerlas en riesgo haciendo..
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5. Compartimos en voz alta nuestras frases, y terminamos rezando juntos nuevamente el Salmo.
BAÚL DE MATERIALES
Juan tiene un problema. A pesar del tiempo y del esfuerzo dedicado a los entrenamientos, no fue seleccionado para representar al club en la carrera de atletismo. Su familia y sus amigos de la escuela prometieron viajar a la ciudad para verlo correr. Todo el barrio espera esa carrera y confían que él los representará. Hace ya dos semanas que sabe que su sueño no se cumplirá. Sin embargo, no se lo puede contar a nadie. Se ha aislado de todos. Continúa yendo al club como si entrenara. No se atreve a decir la verdad. Siente que defraudará a sus seres queridos. Está muy nervioso, malhumorado, acorralado. Su mentira es cada vez más difícil de sostener, se acerca el día de la competencia...
Fernando tiene 22 años, y su familia es de Gualeguay. Desde muy chico le gustaban los animales y tanto él como su familia decían que iba a ser veterinario. Al terminar sus estudios secundarios, viajó a Corrientes, a la facultad. Sus padres alquilaron un departamento que comparte con unos amigos. Hace cuatro años que está estudiando, con esfuerzo, pero se ha dado cuenta que la veterinaria no le interesa tanto como la política. Es delegado estudiantil y se pasa largas horas en el Centro de Estudiantes, militando. Su casa está llena de libros de historia y lee todos los diarios que llegan a la Biblioteca de la Facultad. Ya ha pensado seriamente en estudiar Ciencias Políticas, pero piensa en sus padres, que tanto sacrificios han hecho para costearle los estudios. Continúa concurriendo a la facultad pero hace un año que no rinde ninguna materia. No se atreve a decir la verdad ni siquiera a sus compañeros, se aísla y siente que defraudará a sus seres queridos. Está muy nervioso, malhumorado, acorralado. Tiene que tomar una decisión...
Durante la adolescencia se producen en el joven cambios y transformaciones , no solo de sus características corporales , sino también en sus aspectos intelectuales ,emocionales , sociales y espirituales. Estos cambios tienen un interés central para él y modifican sus conductas. Pero... ¿qué le provocan estos cambios? Una crisis. o sea frente un desajuste entre lo conocido y lo desconocido, entre la seguridad que trae lo conocido y la inseguridad que trae lo incierto por venir. La crisis que atraviesa el adolescente solo necesita ser resuelta. NO IMPLICA ENFERMEDAD y no puede ser evitada. La crisis de la adolescencia está asociada con el crecimiento y cambio positivo, siempre que se disponga de los recursos necesarios, de un entorno familiar y social que colaboren en el fortalecimiento del joven. En condiciones no favorables, ante la crisis el adolescente se encuentra en una situación de MAYOR vulnerabilidad. Vulnerable es quien tiene el riesgo de recibir alguna lesión o daño. Actualmente casi todos los adolescentes y jóvenes se enfrentan con alguna situación de riesgo, y algunos incluso, presentan comportamientos riesgosos. El enfrentarnos con alguna de las situaciones de riesgo y reaccionar de manera favorable, pudiendo superarla exitosamente, desempeña un papel importante en la transición a la etapa adulta. Nos permite lograr más autonomía, dejar de depender en especial de nuestros padres, permite cuestionar normas y valores vigentes, aprender a enfrentar situaciones de ansiedad y frustración. El haber superado una situación de riesgo, nos enseña a estar atentos para poder anticipar y evitar experiencias de fracaso, nos ayuda a afirmar y consolidar el proceso de maduración.
¿Cuándo un joven está en riesgo? :
Cuando una situación nos lleva a actuar de manera tal que corre peligro nuestra persona. Porque podemos dañar nuestro cuerpo (enfermarnos, accidentarnos), dañar el desarrollo de nuestra interioridad (cambiar nuestros valores, actuar por presiones y no por aquello de lo que estamos convencidos), porque podemos perder la libertad y cuando podemos dañar nuestra convivencia con los otros y nuestra unión con Dios. Cuando tenemos de manera habitual comportamientos individuales o grupales que amenazan la vida, los bienes y la dignidad de los otros.
Algunas de las situaciones y comportamientos riesgosos son los que se relacionan con:
consumo de alcohol, conductas violentas, fumar, consumo de droga, actividad sexual prematura, problemas con la alimentación, accidentes no intencionales, fracaso en los aprendizajes escolares, episodios depresivos, actitudes o ideaciones suicidas, etc. Estas conductas, son realizadas en forma voluntaria, suponen un proceso de toma de decisión por parte del joven, pero tienen resultados desconocidos, muchas veces no buscados, e inmanejables que tienen una alta probabilidad de provocar consecuencias negativas a nivel personal y social. Las conductas de riesgo, revelan la incapacidad de resolver los desafíos de la vida, son un estancamiento en el proceso de desarrollo: en vez de enfrentar la crisis (con el dolor y la angustia que conlleva), la resuelve de una manera ficticia, a través del alcohol, de las drogas, de comportamientos impulsivos, etc.
Cuando un persona no logra:
· tener una actitud positiva hacia la vida personal, presente y pasada. (No puede aceptarse, perdonarse, animarse a vivir)
· manejar los estados emocionales respetando a los otros, por ejemplo aprender a calmarse. (No tiene autodominio, y se deja llevar por sus impulsos)
· desarrollar su capacidad para querer y dejarse querer, ayudando y ayudándose a crecer. (No se compromete emocionalmente buscando el bienestar del otro y de uno mismo)
· tener creencias que le den sentido a su vida, ni desarrolla un Proyecto de vida. (Es incapaz de mirar la vida con esperanza)
· sentirse cómodos con su propio cuerpo y con su etapa de crecimiento. (No se valora ni se quiere a sí mismo)
· desarrollar la capacidad de elegir y de ser responsable de sus elecciones. (No tiene autonomía ni sentido de autodeterminación)
Los grupos y los comportamientos de riesgo en los adolescentes
La familia es la primera comunidad a la que pertenecemos y en la que realizamos nuestros primeros aprendizajes (valores, formas de ver las cosas, actitudes, etc,). Cuando vamos creciendo, los distintos grupos en los que nos integramos, pasan a ser los siguientes ámbitos para nuestros aprendizajes. Durante la adolescencia, el grupo de pares ejerce un papel fundamental. En él, el joven puede aprender a establecer relaciones sociales, buscar el apoyo que le es necesario para afrontar los conflictos y descubrir los elementos que necesita para construir su identidad. El grupo de pertenencia proporciona al joven una plataforma distinta para ver el mundo. Le ofrece un lugar relativamente estable que le es difícil encontrar en la familia. En el grupo encuentra una situación de igualdad, con pares que tienen sus mismos problemas preocupaciones, deseos y gustos. En el grupo el joven puede y debe aprender a postergar sus intereses individuales en favor de conductas que supongan la participación, la solidaridad y la colaboración, valores que son básicos para su posterior inserción en la comunidad. ES POR ESTO QUE LOS GRUPOS DE JOVENES SON EL AMBITO INELUDIBLE PARA PREVENIR SITUACIONES DE RIESGO Y DETECTAR COMPORTAMIENTOS RIESGOSOS.
Caso 1: SARA
Durante un viaje de estudios, unos compañeros de clase invitan a Sara a fumar un “porro”. Ella prefiere no aceptar porque no le interesa la experiencia, sabe que la marihuana le haría perder un poco la cabeza, y que es adictiva... “puerta de entrada” para adicciones más peligrosas. Sus compañeros insisten “¡No pasa nada, es una seca nada más!” Entre risas uno le pregunta si tiene miedo. No sabe como decir que no quiere, y no quedar afuera del grupo.
Caso 2: JOAQUÍN
Joaquín se compró una tabla de skate, y se divierte con sus amigos aprendiendo a andar y a saltar. Un día le proponen salir del barrio y andar en las avenidas agarrados de los autos. A Joaquín mucho no le gusta, porque le parece peligroso, pero no quiere que sus amigos piensen que es un cobarde. No sabe como decir que no.
Caso 3: VICTORIA
Victoria y su grupo de amigos se conocieron en la placita del barrio. Les encanta la misma música y sueñan con tener una banda propia. La cosa es que para todo hace falta “guita”, y en sus casa no les dan ni un peso para sus proyectos. Cuando salen los fines de semana se quedan en el kiosco de la esquina, tomando una cervezas, porque no tienen plata para ir a un boliche, y si la tuvieran la gastarían en instrumentos mejores, y en equipo. Hace poco entró al grupo un flaco muy piola, que tiene un montón de “contactos”... que un día llego con plata para alquilar una sala de ensayo, estaban todos felices. Después del ensayo les dijo que la plata era de cosas robadas, “pavadas”, billeteras, pasacasetes de autos, cadenitas... solamente había que prenderse en esa para tener toda la plata necesaria para tocar y grabar un Demo. Victoria se quedó helada, nunca lo había pensado... y ahora no sabía qué hacer.
Caso 4: RAMIRO
Cuando Ramiro salía con sus amigos siempre quedaba a un costado porque era el más tímido y le costaba hacer bromas, conversar con las chicas. Esto fue hasta que en una fiesta tomo de más y se “soltó”. Logró ser gracioso y hasta “levantarse” una chica. A partir de allí en todas las fiestas se emborrachaba, sus amigos se reían y lo llevaban descompuesto (y a veces inconsciente) a su casa. Todos tomaban y cuando algún padre les prestaba el auto, eran un peligro en la calle. Un día casi se matan, chocaron contra un árbol de la vereda. En su casa sus padres intentaron hablarle, el negaba que fuera importante que tomara tanto, hasta que su madre hizo una pregunta que quedó en su cabeza : “¿Por qué no podés divertirte sin alcohol?”. En la siguiente reunión de amigos no sabía cómo decir ( y decirse) que no.
Caso 5: CRISTINA
Cristina y sus amigas van a bailar. Varios chicos se aproximan y bailan junto a ellas, algunos entablan conversación. Al rato ve que dos de sus amigas se van a un costado con los chicos, mientras que otra ya está tranzando. Uno de los chicos se acerca y quiere besarla, no sabe ni cómo se llama, es atractivo, pero a ella le gustaría conocerlo, volverlo a ver... sabe que si está con él esa noche, quizás después nunca la llame. Pero sus amigas después se van a reír de ella si se “pierde esta oportunidad”... Sueña con enamorarse, y que la quieran, pero no sabe cómo decir que no...
Caso 6: CARLOS
Carlos está muy contento: ¡tiene un auto! Le encanta manejar, le gusta la velocidad, se siente dueño del mundo y de la vida, cree que con el auto lo puede todo, y que tiene “muñeca” para dominarlo, por eso anda fuerte por el pueblo, a más de 100 y en la ruta lo pone a 160. “Total a mi no me va a pasar nada, los que no saben manejar son los otros, yo no voy a chocar, la tengo bien clara”. Hasta que se le cruzó en la calle el pobre hombre...
Caso 7: LUCÍA
Lucía es una chica como todas, le fue bien en el colegio y consiguió un laburo interesante. Los patrones le tienen confianza y la dejan bastante sola y entonces ella piensa: ¿quién va a notar si saca unos “pesos” de la caja, si me quedo con algún vuelto?, total no es un robo... los patrones tienen de sobra y a mi me falta. ¿Además que tiene de malo que venga mas tarde a trabajar o me vaya un tiempito antes, si nadie lo nota, y a nadie hago mal?”
Caso 8: MIGUEL
Yo, Miguel, ando de novio, y a mi novia la quiero un montón, ya estamos hablando de casarnos y nos estamos preparando de a poco, pero mi compañera de trabajo está re-bien y me mira mucho, ella es casada... Pero si tengo la oportunidad de “tener algo con ella” no la voy a desperdiciar. “¿Y cuidarme? No, que se cuide ella...”
Caso 9: FELIPE
Felipe es un muchacho de clase media, sus padres son empleados y él ha tenido la posibilidad de educarse y ha decidido ir a la Universidad. Cuando le preguntan porque ha elegido esa carrera, él siempre responde: “para ganar más plata, no estudio lo que me gusta, si no lo que me puede hacer ganar más dinero, porque para pobrear, allí están mis padres”. Por eso lo importante es el título y la forma de conseguirlo, no interesa.
Caso 10: FLORENCIA
Florencia quiere ser modelo, se sabe bonita y con condiciones de llegar a ser una Top. Tiene 17 años y sabe que está en el límite para “entrar” al mundo fashion, ya que hay un montón de chicas con padres más piolas, que aceptaron que empezaran una carrera de “lolitas”. Hace distintas dietas, se cuida un montón. Por fin consiguió y fue a su primer entrevista... sin sus padres, porque a ellos mucho no les convence su proyecto. Le pareció raro que el empresario le pidiera que desfilara en ropa interior, así sin preparación; después notó en su rostro demasiado interés... La propuesta fue directa, sólo triunfaría con algunas condicionamientos. Se siente muy extraña, utilizada, pero a la vez deseada y en un punto valorada... no sabe qué hacer.
Gracias por difundir los Encuentros para
acompañar el camino de los jóvenes 2002