ENCUENTRO 5:  TA’ BUENO SER JOVEN

 

Objetivos Generales: Identificar la etapa que nos toca vivir, sus desafíos y oportunidades.

Descubrir como Dios nos anima a vivir con pasión esta etapa y así ser felices.

 

Herramientas del animador:

En este encuentro queremos mirar las etapas de la vida como un proceso a través del cual vamos creciendo. Así podemos llegar hoy a sentir, pensar y actuar de una  manera propia, la de cada uno. Cada etapa tiene desafíos  y logros esperables. De acuerdo a  nuestro modo de resolver esos desafíos y de alcanzar las metas de cada etapa, se irá configurando nuestra personalidad y tendremos distintas maneras y recursos para enfrentar las diversas circunstancias que se presenten. En este proceso de crecer vamos desarrollando distintas dimensiones y es deseable y esperable un desarrollo armónico de todas ellas; así crece el cuerpo, crece nuestra  capacidad de reflexionar, de analizar situaciones, de sacar conclusiones, hasta alcanzar su máxima expresión. Cambia nuestra capacidad de sentir emociones y afecto, la relación con los adultos  varía, nuestras posibilidades de comunicarnos y expresarnos se enriquecen. La relación con Dios, va evolucionando, vamos encontrando nuestro sentido de la vida.    

 

Motivación

Apuntamos la proa a: a través del armado de historietas, reconocer algunas etapas de la vida, como un proceso en el cual vamos definiendo quiénes somos.

 

Recursos y materiales: Viñetas[1] de la vida de los jóvenes. Se trata de un recurso lúdico que busca despertar la motivación de los participantes. Esta técnica no pretende reflejar la realidad tal cual es, ya que tiene algo de caricaturesco. El juego muchas veces permite abordar con mayor profundidad, las distintas temáticas presentadas para el trabajo grupal. En el Baúl 4, damos un ejemplo para que el animador pueda elaborar tres viñetas más. El ejemplo que damos consta de cuatro momentos: un primer cuadro donde un bebé está sostenido por su hermana y llora con un signo de pregunta que lo acompaña, sin que la hermana sepa qué hacer; el siguiente cuadro ese mismo chico, ya más grande y frente a su madre “agotada”, continúa con lo que marcará la lógica de esta secuencia (el signo de pregunta); el tercer cuadro de este puber/adolescente, aparentemente rebelde, está acompañado por el signo de la pregunta, frente a una maestra que decide apartarlo del curso; finalmente el último cuadro lo muestra joven y reclamando con una pancarta, también a través de la misma característica que lo “marcó” desde chico: el signo de la pregunta. Con este ejemplo que adjuntamos en el baúl, les proponemos a los animadores que con dibujos o pequeños recortes de revistas y diarios (a manera de collage), completen el juego propuesto para la Motivación. La clave para la confección de las viñetas, es lograr una secuencia de cuatro momentos lógicos (o no tan lógicos) en la vida de un joven, siendo el primer cuadro la imagen de un bebé/chico y el último cuadro la de esa misma persona pero ya joven. Invitamos a los animadores a ser creativos para la confección de las otras viñetas, ayuda que la persona esté haciendo algo, o en alguna actitud, en soledad o en compañía. Al menos cuatro historias de jóvenes, cada una de ellas con cuatro momentos clave de su vida. El animador, al inicio de esta actividad, pondrá todos los cuadros, recortados individualmente, mezclados, desordenados y boca abajo sobre el piso. En total constaría de por lo menos 16 piezas.

 

Actividad

Armar y completar la historieta. Divididos en grupos se los invita a armar correctamente la historia de cada uno de estos personajes. Para conversar en los grupos: si tuvieran que agregar una cuadro más a cada historieta, ¿cómo sería?

 

Experiencia

Apuntamos la proa a: reconocer algunas etapas de nuestra vida para descubrirnos en proceso de crecimiento.

Recursos y Materiales: Música instrumental tranquila, hojas blancas.

 

Actividad

La historieta de mi vida.

1. El animador invita a los jóvenes a realizar un ejercicio de imaginería “con los ojos abiertos”. Si me fuera hacia atrás en el tiempo... ¿Qué cuatro momentos de mi vida elijo para contar mi historia? ¿Qué experiencias destaco como importantes? Dibujarlas en una hoja a modo de viñetas, o narrarlas por escrito.

2. El animador guía un momento de reflexión personal, en el que intentarán ver cómo crecieron y  cambiaron en distintas dimensiones... (biológica, psicológica, social y espiritual)

Preguntas guía: (FRENTE A CADA DIBUJO, ME PREGUNTO)

¿Qué gustos tenía? ¿Cómo me vestía? ¿Qué música escuchaba? ¿Qué me divertía? ¿Quiénes estaban cerca de mí, a quiénes escuchaba con atención? ¿Qué cosas me preocupaban? ¿Qué pensaba de mi mismo? ¿Que importancia tenía para mí la opinión de mis padres?, ¿Y la opinión de mis amigos? ¿Y hoy que se mantiene...en que he cambiado....?

3. Luego de una puesta en común el animador sintetiza en una breve charla las características esenciales de cada etapa de la vida, utilizando como material de apoyo el Baúl 5 “Las primeras etapas de la vida” y “Qué fantástica etapa, cuánto por hacer!”. Si el tema interesa y trae muchas inquietudes, sugerimos buscar algún profesional que amplíe alguno de los temas.

 

Profundización y discernimiento

Apuntamos la proa a: Descubrir los desafíos y las oportunidades de la adolescencia. 

Recursos y Materiales: Afiches u hojas grandes, marcadores, textos de trabajo Baúl 6 “Adolescentes en el mundo actual”.

 

Actividad

Dibujar a partir de textos, los desafíos de la adolescencia.

Divididos en 4 grupos, reciben un parágrafo del texto del Baúl 6,  sobre uno de las siguientes temas propios de la adolescencia: La relación con sus padres, con el grupo de pares,  con los medios de comunicación y las características para entrar en una adolescencia sin riesgo. Deberán leer el texto y dibujar, a modo de viñetas, graffitis, etc. lo que ese texto les muestra.

 

Herramientas del animador:

La adolescencia es un momento privilegiado del crecimiento y por eso es fundamental tener conciencia de los pasos que vamos dando. La puesta en común de lo trabajado en este momento será  el comienzo de la celebración.

 

Celebración y compromiso

Apuntamos la proa a:  Reconocer que Dios nos llama como jóvenes, que nuestra relación con él también se profundiza y renueva.

Materiales y Ambientación: Sentados en ronda, colocar la imagen de Jesús en el centro, la Biblia, y dejar un lugar para colocar los dibujos de cada grupo. Cartel con “Los dones del joven”. (Baúl 7) Copias de la canción de Serú Girán “Nos veremos otra vez” (Baúl 8)

 

Herramientas del animador:

La idea es que en este momento descubramos, que con estas características, estos conflictos, pasiones y cuestionamientos, Dios nos llama, nos acompaña y no nos deja solos. Por eso, luego de la puesta en común de los dibujos que nos describen, comenzaremos la oración que iluminará lo elaborado con una nueva perspectiva.

 

Actividad

1. Puesta en común de los trabajos.

2. Proclamación de Jeremías 1, 4-10. Comentamos: ¿Qué nueva luz brinda esta palabra frente a lo trabajado? ¿Por qué Dios confía en la fuerza de la juventud?

 

Herramienta del animador:

Jeremías cree que la juventud es un impedimento para poder responder a Dios... pero el Señor siempre supera nuestra imaginación, y lo elige por ser joven. Confía en su capacidad de ser fiel a sus palabras, y le da la confianza que necesita para SER SU PROFETA. Hoy a nosotros, también pueden asustarnos las crisis y los cambios de la juventud, pero Dios sigue confiando en nosotros y nos invita a vivir su Palabra en nuestra familia, en nuestras relaciones con nuestros amigos, con nosotros mismos y en el mundo.

 

3. Luego de comentar la Palabra, desplegamos el cartel con “Los dones del joven”. Dios tiene razones para confiar en nosotros, él mismo, en esta etapa de la vida, nos regala un montón de dones, y permanece siempre junto a nosotros. Leemos en silencio el texto.

4. Repartimos copias de la canción, y la leemos entre todos. El animador invita a pensar que es Dios el que nos dice, que aunque a veces nos sintamos solos o “extraños”, él está junto a nosotros, acompañándonos.

5. Mientras escuchamos “Nos veremos otra vez”, cada uno elige un “don del ser joven” a través del cual cree que Dios lo está acompañando, y lo fortalece, y lo escribe en la copia de la canción.

6. Como acción de gracias, cada uno lee en voz alta su don: Gracias Señor por darme....

7. Le pedimos al Señor que “Bendiga nuestra adolescencia” y nos despedimos.

 

 

 

 


BAÚL DE MATERIALES / Etapa 2 / Encuentro 5

4. Viñetas

Recordamos que se trata de un recurso lúdico para despertar la motivación de los integrantes del grupo en el tema a tratar. El ejemplo que damos consta de cuatro momentos: 1) un bebé está sostenido por su hermana y llora con un signo de pregunta que lo acompaña, sin que la hermana sepa qué hacer; 2) ese mismo chico, ya más grande y frente a su madre “agotada”, continúa con lo que marcará la lógica de esta secuencia (el signo de pregunta); 3) ya puber/adolescente, aparentemente rebelde, está acompañado por el signo de la pregunta, frente a una maestra que decide apartarlo del curso; y 4) el joven reclama con una pancarta, probablemente reinvindicando algún derecho, parece preguntar ¿por qué?, también a través de la misma característica que lo “marcó” desde chico: el signo de la pregunta. Para la confección de las otras viñetas, será de utilidad la lectura de la experiencia, sus preguntas guías dan pistas para la identificación de los momentos de las historietas a crear por los animadores. Es importante que todo este material se elabore con anticipación al Encuentro y que los distintos momentos sean recortados y puestos de manera mezclada frente al grupo.

 

 

 
5.      Textos de trabajo: “Las primeras etapas de la vida”

La criatura humana no es al nacer “una página en blanco”, donde se van imprimiendo las experiencias vividas. Sabemos que esa criatura tiene en su cerebro, en estado potencial todas las capacidades básicas que caracterizan al hombre adulto. La relación entre el bebé y la madre primero y luego con ambos padres, estimula el desarrollo de esas capacidades, que son fundamentalmente percibir, aprender y adquirir lenguaje. El niño tiene una enorme capacidad de aprender que facilita  a los padres la tarea de educarlo. En las sociedades primitivas, la educación consiste en la transmisión de padres a hijos de las mismas normas, costumbres y creencias que se mantienen estables a través de generaciones. En las sociedades urbanas de los países desarrollados, las cosas no son tan sencillas pero, a pesar de todo, en los dos primeros años de vida la relación primaria madre - hijo, (cuando es adecuada), desarrolla las capacidades básicas del niño y le transmite lo que será la matriz del sistema de normas de la cultura en la que viven. El desarrollo psicológico normal del niño se compone de una serie de etapas, en cada una de las cuales hay un tipo de conflicto específico cuyos protagonistas son él y sus padres. Erik Ericson, psicólogo, da una visión muy completa de todas esas vicisitudes, pero no se limita a la infancia como otros autores (por ejemplo Freud), sino que estudia todo el ciclo vital de hombre hasta la vejez.

1ª ) Durante el primer año de vida el niño necesita encontrar en la madre un amor que se exprese a través del contacto físico , como continuación de la relación simbiótica[2] que tuvieron durante el embarazo. De esta manera, puede establecer un vínculo de confianza básica con ella y con el mundo, que sería el embrión de su capacidad de esperanza en la bondad de los demás.

2ª) En la etapa siguiente (hasta los dos años), el niño necesita que sus padres apoyen sus deseos de adquirir autonomía y lo ayuden a desarrollar lo que más adelante será la virtud de la voluntad.

3ª) En la siguiente etapa,  la llamada “edad del juego” (entre los 3 y 4 años), el niño necesita que sus padres estimulen su iniciativa para conocer, planear y construir. Así podrá lograr tener constancia en lo que se proponga.

4ª) Ésta corresponde a la escolaridad, el niño necesita sentirse apoyado por sus padres para estudiar y aprender, y hacer los esfuerzos necesarios para tener éxito en sus tareas escolares. Esto le dará la sensación de capacidad para resolver los problemas y los trabajos que afrontará más adelante.

5ª) El adolescente tiene que enfrentar, junto con la irrupción de los impulsos sexuales y los cambios corporales, la ambivalencia entre seguir siendo dependiente o independizarse de la familia. Necesita que sus padres le den límites y seguridad y que lo apoyen para ser él mismo y lograr su propia identidad. Así podrá adquirir la virtud de la fidelidad  a sus propios principios y convicciones.

En este camino de crecimiento, también vamos dando pasos en conocer y amar a Dios, en la búsqueda de su rostro. Las diferentes “virtudes” de las etapas evolutivas constituyen los fundamentos para esta tarea. La confianza en los padres se traslada naturalmente a confiar en Dios, y a tener esperanza en su infinita bondad. La voluntad y la constancia son indispensables para perseverar en la búsqueda de Dios, a pesar de los obstáculos que puedan surgir.

La seguridad en su capacidad también es necesaria para que el niño pueda integrar los conocimientos  que va adquiriendo en su educación religiosa, logrando así una visión unificada del mundo. Esto será el fundamento de una fe madura, apoyada en la razón, que pueda ser explicada o defendida frente a los otros no creyentes. Ayudar a los adolescentes a independizarse de los vínculos infantiles que los atan a la familia, es la mejor manera de contribuir a que adquieran su propia identidad que siempre será distinta, en mayor o menor grado, a la de los padres. Este proceso involucra una revisión de sus creencias religiosas que es necesario aceptar como una actitud de respeto a la libertad de decidir por sí mismos para poder construir su propia visión adulta del mundo y poder ser fieles a ella durante el resto de sus vidas.

¡Qué fantástica etapa,  cuánto por hacer! Los ejercicios anteriores nos permitieron darnos cuenta como vamos “haciendo camino al andar “, que crecemos y al mismo tiempo cambiamos. Nuestra personalidad se va construyendo paso a paso.

 En este “camino” hay una etapa muy importante, la adolescencia.

¿Y que es la adolescencia? Hay varios criterios para contestar esa pregunta y aproximarnos a una definición uno es la edad, otro puede ser histórico, cultural, generacional, pero podríamos acordar que la adolescencia es periodo de transición entre la infancia y la edad adulta. Es un periodo que comienza en la pubertad y termina aproximadamente a los 25 años (aunque para algunos no tiene fin). En este periodo podemos distinguir dos grandes momentos marcados por la finalización de la escuela secundaria, el primero desde la pubertad hasta los 18 años aproximadamente y el segundo a partir de los 18 hasta los 25 años. Pero lo importante no son las edades sino lo que sucede en esta etapa. Toda etapa  de la vida  tiene un objetivo , una tarea especial. En la primera parte de la adolescencia, se producen en los jóvenes cambios y transformaciones no sólo a nivel físico, sino también en sus características intelectuales, emocionales, sociales y espirituales. En este periodo los jóvenes intentan ser cada vez mas autónomos e independientes tanto en el plano personal como social. Se alejan de los padres pero a la vez reclaman el apoyo y el afecto que necesitan para entrar en el mundo adulto.  Están concentrados en llegar a definir su identidad personal. Les preocupa aclarar su manera de pensar, de sentir y de actuar; sentirse cómodos con su cuerpo, (que cambia en medio de una revolución hormonal). Buscan su propio camino, saber “quién soy  y cómo  soy” tanto en lo personal como en lo social, buscan espacios de participación y pertenencia. Dado que el aprendizaje y la búsqueda se hace por ensayo y error, hay aciertos y equivocaciones. Muchas veces aparecen continuas situaciones conflictivas, eternas discusiones, hostilidades o reclamos con los adultos mas cercanos, los padres. Por esto, es un periodo en donde los amigos tienen un lugar fundamental. Como todo en la vida, las tareas de la adolescencia se pueden hacer bien mal o regular. Quienes tienen la posibilidad de superar bien esta etapa adquieren una imagen positiva de sí mismos, pueden establecer vínculos confiables y sinceros con personas fuera de la familia, logran definir su personalidad y proyectarla al futuro con fidelidad a los valores por los que HAN  OPTADO. Quienes no pueden superar esta etapa positivamente adquieren un concepto negativo de sí mismos, acompañado de un sentimiento de desorientación.

En la etapa de los 18  en adelante van disminuyendo los conflictos con los padres, funcionan con mayor independencia ,con un fuerte sentido de identidad propia, logran la habilidad para  examinar y reflexionar sobre las consecuencias tanto sus ideas como  de sus actos . Pueden posponer la satisfacción o gratificación personal, son más estables en sus estados emocionales, se preocupan por los otros y consolidan amistades sólidas y profundas. Son más ordenados en sus hábitos de trabajo, se  interesan en su futuro y en el papel que jugaran en la vida (proyecto de vida).Tienen sentimientos de amor y pasión, de ternura y sensualidad, que muchas veces se manifiesta en el amor de pareja , sus relaciones tienden a ser estables. Pueden ser solidarios,  generosos, pueden formar equipos de trabajo y  buscan desarrollar una actividad  donde usar la creatividad y la intuición. Esta capacidad de AMAR y TRABAJAR es la que permite a los jóvenes asumir compromisos y llevar adelante proyectos, en lo personal como en lo grupal y es la base de la etapa siguiente. ¡Qué fantástica etapa,  cuánto por hacer!

 

6.       Texto de trabajo: Adolescentes en el mundo actual (texto adaptado, de Lic. Carmen de Villafañe de Farini, Adolescentes en el mundo actual.)

 

1. El adolescente y sus padres.

La adolescencia es una etapa de crisis y crecimiento. Intensa no solo para el adolescente, que en medio de una revolución hormonal está hipersensible, cambiante, y vulnerable, sino para su familia. Los padres también pasan por una etapa difícil ya que muchos llegan a la crisis de la edad media de la vida con hijos de esta edad. El adolescente, buscando nuevas direcciones y formas de vida, cuestiona el orden familiar establecido. El conflicto  entre generaciones es inevitable y necesario para producir cambios y el crecimiento individual y familiar. Se renegocian las relaciones y se modifican roles y reglas. Se pone a prueba la capacidad de adaptación de la familia, flexibilizando las pautas de conducta, la capacidad de comunicación, permitiendo la posibilidad del  diálogo en una relación de respeto mutuo menos marcada por la jerarquía, la cohesión ,permitiendo distintos grados de aproximación y distancia, en un continum que va desde el pegoteo al desligamiento. La capacidad para adaptarse  a mayor y menor distancia sin cortar el vínculo permite satisfacer las necesidades de depender y ser independiente al mismo tiempo muy típica de este período de la vida. También pone a prueba la capacidad de solucionar problemas, enfrentando conflictos y negociando soluciones. Estudios hechos en EE.UU. señalan que la salud mental de los padres declina en el período de la adolescencia de los hijos No es de extrañar. Son cuestionados su saber y sus creencias, se los enfrenta con límites y vulnerabilidades, deben enfrentar el rechazo y la inestabilidad de sus hijos. Sin embargo tienen que seguir allí manteniendo un vínculo significativo, en el cual el hijo  sienta al padre realmente conectado afectivamente y teniéndolo en cuenta más allá de lo acertado que esté o de lo exitoso que sea. Ayuda a mantener el  vínculo, el aprender a escuchar y a decodificar estados emocionales. Hay estadísticas que señalan que el tiempo que dedican los padres a charlar con sus sin dar instrucciones y exhortaciones es de 3 minutos para los padres y 8 para las madres. La percepción de las madres suele ser la de estar tan cerca como siempre, deprimiéndose por que los hijos se distancian y la de los padres es que se sienten muchas veces conectados y eficaces mientras sus hijos se sienten enojados y mal interpretados. Estas dificultades   en la comunicación que se registran a esa edad tienen que ver no solo con las limitaciones personales sino también con el paso del tiempo y los cambios cultura.

 

2. El Adolescente y los medios masivos de comunicación

Los padres tienen dificultad de registrar hoy  que la familia no es más una unidad auto contenida y que la cultura de los medios de comunicación y la de los pares tienen un poder infinitamente mayor que en otros tiempos. Un poder que la familia y los colegios no llegan a neutralizar. En estudios sobre la misma, Bandera y Ross (1963) hicieron notar la influencia que tienen los modelos transmitidos por la TV sobre conducta de los niños. En su estudio comparados el efecto  que tienen los modelos agresivos “in vivo “, los modelos filmados y los dibujos animados sobre un grupo de niños. Los hallazgos de este estudio indicaron que los modelos filmados eran tan potentes como los de la vida real para transmitir y provocar respuestas agresivas en los niños. La TV transmite valores y conductas socialmente negativos, a pesar del supuesto efecto moralizador de castigar a quienes las realizan. Los jóvenes reciben de la cultura de los medios una influencia que propone :consumo sin fin, sacrificio corporal, bajo el ejemplo de  modelos anoréxicas, proponiendo la paradoja hedonismo-auto sacrificio, hipersexualidad, violencia, exitismo y culto a los ídolos y celebridades.

Es importante en este punto que los padres/adultos  se mantengan vinculados a la TV que ven sus hijos, a los mensajes que transmite la cultura de los medios, ayudando a pensar claro, a distinguir opciones, implicaciones, consecuencias, riesgos y alternativas.

 

3. Adolescentes y grupo de pares

La relación con los compañeros, como consecuencia de los cambios de forma de vida, se vuelve cada vez más fuerte y bienestar de los adolescentes pasa a depender del lugar que ocupan en los grupos, donde todos son atraídos por los más populares. Desgraciadamente estos suelen ser discriminadores y dejan afuera a chicos que serán como consecuencia devaluados por el resto. Si pretenden conservar su autonomía y valores personales, cuestionando los del líder, serán rechazados totalmente. Los líderes cuando son negativos no perdonan la vida fácilmente y en casos extremos hasta el suicidio o asesinato (como se puede ver en la prensa actual). El grupo de pares es por otra parte un agente sociabilizador muy importante, en el cual si no se está bajo influencia negativa el adolescente aprende a conocerse y a entrenarse en habilidades sociales. Se ejercita en enfrentar conflictos, negociar, establecer y respetar reglas, manejar relaciones competitivas. La ubicación dentro del grupo de pares tiene un fuerte impacto en la formación de la imagen de sí mismo y de la autoestima. Los menos aceptados tienen mayores posibilidades de deserción escolar y presentar mayor incidencia de problemas. Tener amigos disminuye los efectos negativos  de eventos de estresantes. 

 

4. Atributos centrales para entrar en una adolescencia sin riesgos

Los adolescentes tienen una gran variedad de atributos emocionales e intelectuales que varían de uno a otro. Parte de las dificultades que tienen los adultos en la actualidad  pueden atribuirse a  la divulgación de múltiples sistemas de crianza marcados por  erróneo concepto de “talle único”. Esto los ha llevado a  pensar en ideales de “normalidad” o “perfección”en lugar de contemplar la diversidad y respetar las diferencias entre y otro. Los adolescentes necesitan desarrollar habilidades que no se despiertan solas y requieren ser nutridas para lograr un fuerte sentido de sí mismos. Existen habilidades que son descriptas como necesarias para entrar en la adolescencia sin riesgos: Respeto a los adultos. w Manejo de los estados emocionales (aprender a calmarse) w Desarrollo de habilidades para relacionarse con otros chicos(hacer y deshacer amistades). w Desarrollo de la expresividad (encontrar el estilo de cada  uno). w Pasión (ejemplo: hobbies). w Gratitud. w Capacidad para estar cómodos con su propio cuerpo. w Entender el funcionamiento de los grupos.

 

5. Adolescentes y adultos eficaces

Padres, maestros, profesores, coordinadores, animadores, asesores, y todos aquellos que tenga a su cargo algún grupo de jóvenes deben estar suficientemente bien conectados para que sus acciones resulten eficaces frente a las dificultades que plantea el manejo de los adolescentes hoy. Deben construir redes que permitan auxiliar a los chicos cuando lo necesitan. Cuando los padres se ponen de acuerdo en que permisos dar refuerzan su autoridad  y eficiencia. Cuando se apoyan entre sí y comunican (padres, maestros, asesores, etc) refuerzan la red de protección.

 

7.       Texto para la Oración: Los dones del Joven  (texto extraído de un trabajo de Otto y Healy )

 

Fortaleza, vitalidad y energía física y mental. / Sentido de la honestidad, idealismo, cuestionamiento de los valores que considera contrarios a la ética y la moral. Franqueza. / Empeño en mantener la palabra dada. Confianza depositada en otras personas. / Destreza, aptitudes especiales, capacidades específicas. (arte, ciencias, deportes, artesanías, etc.) / Predisposición para el trabajo en equipo, disfrute por la tarea bien realizada. / Facilidad para relacionarse con los pares. Sociabilidad, sentido del humor. /  Inclinación a participar  en diversiones, juegos y competencias. / Sentimientos de cercanía, afecto y preocupación para con los padres y hermanos. / Imaginación y creatividad. / Inclinación hacia la aventura y la exploración. Demostraciones de valentía y heroísmo. / Enorme capacidad para dar y recibir cariño, para reconfortar a quien lo necesita y para mediar ante una disputa ajena. / Flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios. / Optimismo, positivismo. / Razonan con seriedad, cuestionan con profundidad.

 

8.       Canción para la Celebración. Nos veremos otra vez ( de Serú Girán)

 

Aunque te abraces a la luna,

aunque te acuestes con el sol.

No hay más estrellas que las que dejés brillar

tendrá el cielo tu color.

 

No estés sólo en esta lluvia,

no te entregues por favor.

 

Si debes ser fuerte en estos tiempos

para resistir la decepción

y quedar abierto mente y alma, yo estoy con vos...

 

Si te hace falta quien te trate con amor,

si no tenés a quién brindar tu corazón.

Si todo vuelve cuando más lo precisas...

Nos veremos otra vez.

 

 



[1] Llamamos viñeta al conjunto de cuadros que integran una tira de historieta

[2] Relación simbiótica: que se favorecen mutuamente en su crecimiento y desarrollo.