Encuentro 9 : Semillas de felicidad (la santidad)

 

Objetivos Generales: - Descubrir que la Santidad es una invitación de Dios para todos.

- Valorar la Santidad como una propuesta actual, que nos ayuda a vivir

la verdadera felicidad.

 

Herramientas del Animador

Les recomendamos leer el Baúl Nro. 18 con el Mensaje del Papa convocando a la XV JMJ – Junio ´99. El Papa nos hace la invitación a la santidad y nos dice que no tengamos miedo de ser santos.

 

Motivación

Recursos y materiales: Papeles chicos con las consignas de la actividad.

 

Actividad

1.       Se forman pequeños grupos y se reparten las consignas.

a- Recordá el nombre de una persona que conozcas de la comunidad, del barrio, que haga el bien, que ayude a los demás.

b- Intentá responder en grupo a estas preguntas: ¿Qué hace esa persona (motivo por el cual la elegiste)? ¿Cómo vive esa persona en lo de todos los días (trabajo, flia, amigos, etc.)? ¿Pensas qué es feliz? ¿Por qué?

2.       Cuando los grupos terminaron, se juntan todos y cada uno cuenta al resto la respuesta a la consigna trabajada.

 

Herramientas del Animador

La santidad es la propuesta a la felicidad que nos hace Dios. Y esta propuesta es un camino que comienza con nuestro seguimiento de Jesús. Los santos y santas fueron hombre y mujeres de carne y hueso que se propusieron ser reflejo en sus vidas del rostro de Jesús vivo, y así lograron ser felices.

 

Experiencia

Recursos y materiales: Testimonios de dos santos: San Maximiliano Kolbe y San Pedro Claver. (Baúl Nro 19) Hojas blancas y biromes.

 

Actividad

1.       Se dividen esta vez en dos grupos. A cada uno se le entrega un testimonio con el que responderán a las siguientes preguntas:

a.       ¿Qué hicieron durante su vida estas personas?

b.       ¿De qué manera vivieron?

c.       ¿Dirías que fueron felices? ¿Por qué?

d.       Registrar algún dato de fechas y lugares en los que vivieron.

2.       En plenario cada grupo presenta el testimonio trabajado.

 

Profundización y Discernimiento

Recursos y materiales: Texto de la Misión Joven 1994 de la Diócesis de San Isidro (Baúl Nro. 20), ó texto del Papa utilizado como herramienta del animador (Baúl Nro. 18)

 

Actividad

1.       El trabajo es en forma personal. A cada uno se le entrega el texto y se lo invita a responder las tres preguntas a partir de su vida de todos los días:

            ¿Qué hago por los demás?

            ¿Cómo vivo?

            ¿Esto me hace feliz?

2.       Una vez que van terminando se van juntando de a dos y comparten con el otro el fruto de la reflexión. Si se quiere luego se pueden formar grupos de cuatro (uniéndose dos parejas), para hacer lo mismo.

 

Celebración y Compromiso

Ambientación y Recursos: Un recipiente con tierra, semillas de alguna planta, pequeños papelitos de colores, biromes. El texto "La Misión de las Manos" (Baúl Nro. 21) y el texto correspondiente al Libro de Josué 1, 6-9. Ambientar el lugar con alguna vela, alguna imagen de Jesús, la Palabra, nombres de Santos conocidos escritos en pedazos de papel de colores.

 

Actividad

1.       Lectura de "La Misión de las Manos". A cada uno de los jóvenes se les entrega un papelito de color, una birome y una semilla. Se los invita a que en silencio escriba en el papelito un compromiso concreto "¿A qué me comprometo, con mis manos en lo que vivo todos los días?"

2.       Se invita a cada uno a que se acerque y entierre la semilla junto con su compromiso en la tierra. Mientras se puede hacer algún canto que acompañe el momento.

3.       Una vez que todos pasaron se disponen para escuchar la palabra de Dios (Js. 1, 6-9), luego el animador concluye haciendo una oración de pedido a Jesús de que los acompañe en el camino de ser como Él.

 

Herramientas del Animador

En la celebración lo central es descubrir como los santos y santas fueron mujeres y hombres que hicieron de sus vidas “pan para los demás”, que comprometieron sus manos en el trabajo por los hermanos, y así encontraron la felicidad.

 

BAÚL DE MATERIALES

 

18. Mensaje de S.S. Juan Pablo II en ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud de 2000. 29/06/99

"La Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros" (Jn 1,14)

¡Contemplad y reflexionad! Dios nos ha creado para compartir su misma vida; nos llama a ser sus hijos, miembros vivos del Cuerpo místico de Cristo, templos luminosos del Espíritu del Amor. Nos llama a ser "suyos": quiere que todos seamos santos. Queridos jóvenes, ¡tened la santa ambición de ser santos, como Él es santo!

Me preguntaréis: ¿pero hoy es posible ser santos? Si sólo se contase con las fuerzas humanas, tal empresa sería sin duda imposible. De hecho conocéis bien vuestros éxitos y vuestros fracasos; sabéis qué cargas pesan sobre el hombre, cuántos peligros lo amenazan y qué consecuencias tienen sus pecados. Tal vez se puede tener la tentación del abandono y llegar a pensar que no es posible cambiar nada ni en el mundo ni en sí mismos.

Aunque el camino es duro, todo lo podemos en Aquel que es nuestro Redentor. No os dirijáis a otro si no a Jesús. No busquéis en otro sitio lo que sólo Él puede daros, porque «no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos» (Hc 4,12). Con Cristo la santidad –proyecto divino para cada bautizado– es posible. Contad con él, creed en la fuerza invencible del Evangelio y poned la fe como fundamento de vuestra esperanza. Jesús camina con vosotros, os renueva el corazón y os infunde valor con la fuerza de su Espíritu.

Jóvenes de todos los continentes, ¡no tengáis miedo de ser los santos del nuevo milenio! Sed contemplativos y amantes de la oración, coherentes con vuestra fe y generosos en el servicio a los hermanos, miembros activos de la Iglesia y constructores de paz. Para realizar este comprometido proyecto de vida, permaneced a la escucha de la Palabra, sacad fuerza de los sacramentos, sobre todo de la Eucaristía y de la Penitencia. El Señor os quiere apóstoles intrépidos de su Evangelio y constructores de la nueva humanidad. Pero ¿cómo podréis afirmar que creéis en Dios hecho hombre si no os pronunciáis contra todo lo que degrada la persona humana y la familia? Si creéis que Cristo ha revelado el amor del Padre hacia toda criatura, no podéis eludir el esfuerzo para contribuir a la construcción de un nuevo mundo, fundado sobre la fuerza del amor y del perdón, sobre la lucha contra la injusticia y toda miseria física, moral, espiritual, sobre la orientación de la política, de la economía, de la cultura y de la tecnología al servicio del hombre y de su desarrollo integral.

 

 

19.   Testimonios de vidas de Santos.
MAXIMILIANO KOLBE. “Solo el Amor crea” La Hojita – Revista del Movimiento Juvenil Salesiano (La Plata)

 

Una inteligencia como pocas, una fe a toda prueba y un corazón grande como el mundo. Es la combinación «peligrosa" que encontramos en Maximiliano Kolbe, un franciscano polaco que no se achicó ni delante del ejército de Adolfo Hitler.

 

"Este hombre o es un loco” comentó asombrado un obispo japonés después de su conversación con Maximiliano Kolbe.  Y tenía motivos.  Recién llegado de Polonia, sin un peso, sin conocer el idioma, con la salud debilitada, Kolbe pretendía fundar cuanto antes una "ciudad de la Inmaculada" y editar un periódico católico en el Extremo Oriente.

 

GRANDES EMPRESAS

Y es que Maximiliano Kolbe podría haber sido general del ejército, empresario de primer nivel o premio Nobel de física.  Si algo queda claro después de conocer su vida es que este hombre no fue hecho para cosas pequeñas.  Ya en sus años de estudiante en Polonia y en Roma, cuando los aviones aún eran de madera y tela, Kolbe ideaba satélites y naves espaciales.  Su profesor de matemática consideraba un desperdicio que ese muchacho se hiciera cura.  Cuando fundó el grupo de jóvenes que llamó "La Milicia de la Inmaculada", logró incontables adhesiones. En Niepokalanow dio inicio al convento franciscano más grande del mundo.  Con su periódico "El Caballero de la Inmaculada", comenzó una de las mayores empresas editoriales de la historia de su país.

 

SE MULTIPLICAN LAS PUBLICACIONES

En sus mejores tiempos "El Caballero' llegó a ser un semanario de un millón de copias, la mayor tirada de Polonia.  También se editó el "Pequeño diario", con ciento treinta mil copias, y "El Pequeño Caballero", para jóvenes, con ciento ochenta mil ejemplares mensuales.  En un año podían llegar a la redacción de Niepokalanow hasta ochocientas mil cartas de todo tipo.  Ninguna quedaba sin respuesta.  Un equipo de hermanos se encargaba de esa tarea, probablemente con ayuda de la jefa de redacción, que para todos era la misma Virgen María.

 

"ABRAZAR EL MUNDO ENTERO”

Pero Polonia y el centro de Europa eran un horizonte demasiado reducido.  El mismo Jesús había dicho "Vayan por todo el mundo”.

Y así Kolbe se largó hasta la India y Japón.  En un mes editó allí el principal diario católico del país, traducido por un japonés evangelista. En poco tiempo llegó a sesenta mil ejemplares que empezó a difundir también entre los japoneses emigrados a otros países de Asia.  Pero ,,¿qué es eso para setenta millones de japoneses?  Ni siquiera el uno por mil.. " Poca cosa para quien quiere ,,abrazar el mundo entero" y "llenar la tierra con papeles impresos para la gloria de Dios y de la Inmaculada ".

 

EL GENERAL DÉBIL

Ante tanto trabajo, uno puede imaginarse que Kolbe como un hombre corpulento con salud de acero.  Todo lo contrario.  Desde joven hace sufrido la tuberculosis.  Los largos períodos de reposo ligado en la montaña nunca le devolvieron la salud, pero sirvieron para rezar y perfeccionar las ideas.  “En las  cosas de Dios nada nace sin dolor"- escribía él mismo. Otra posibilidad es imaginar a este franciscano como un empresario frío o un general acostumbrado a mover piezas en el frente de batalla.  Y sin embargo, Kolbe no olvida los pequeños detalles y los gestos de caridad hacia cada uno, sacando tiempo de donde no tiene.  "La vida huye rápidamente -dice-.  Ni un minuto vuelve.  Esforcémonos por dar las mayores muestras posibles de amor.  "

 

"TODO ES POSIIBLE”

Nada lo detiene ante las grandes empresas, ni la falta de dinero , ni la falta de tiempo o de salud.  Todo tiene arreglo y "todo es posible con la ayuda de la Inmaculada".  Ni siquiera logra detenerlo el ejército más poderoso del mundo que en setiembre de 1939 vomita su fuego sobre Polonia y la aplasta en pocos días.

Aún durante la ocupación alemana, Koibe tratará de seguir imprimiendo.  Después del primer allanamiento de Niepokalanow y de la dispersión de la comunidad, continuará editando una hojita con las noticias y las fotos que le llegan de los setecientos hermanos para mantenerlos unidos aún en la distancia.  Y cuando ya no le quede ni una rotativa, pondrá todo su convento a disposición de los que en el pueblo no tienen dónde comer ni dormir.

"Ni el odio ni la violencia pueden llegar a. ser fuentes de creatividad, de realización y de progreso -dirá-.  Sólo el amor crea y realiza”

 

"OTRO CAMPO DE TRABAJO"

Pero Kolbe es demasiado peligroso para las tropas de ocupación que intentarán acabar con Polonia no sólo con los judíos, sino también con los intelectuales, los militares, los Políticos y los religiosos.  " ¡Qué felicidad, que gracia grande es la de poder sellar con la vida el propio ideal!". -comentó a un hermano el día antes de ser definitivamente arrestado.  Y cuando era llevado por la Gestapo se despidió de sus frailes diciendo: "Voy a servir a la Inmaculada en otro campo de trabajo”

 

EL INFIERNO DE AUSCHWITZ

Después de varios meses agotadores en la cárcel, Kolbe llegó al infierno de Auschwitz, donde se entraba por una puerta con el irónico cartel "El trabajo hace libres" y se salía por la chimenea de los hornos crematorios.  Allí perdió su nombre para comenzar a ser el 16.670.

"No lograrán matar nuestra alma, porque somos distintos que nuestros perseguidores.  No nos quebraremos, perseveraremos".

Con palabras como éstas, alentaba a sus compañeros de desgracia.  Todos los prisioneros conocían a ese hombre débil, de mirada profunda y gestos amables que sobresalían en el reino de la crueldad.

 

EN EL BUNKER DEL HAMBRE

Probablemente Maximiliano nunca haya sabido que muchos hermanos suyos se ofrecieron a los nazis para ocupar su lugar en la cárcel.  Pero todo el mundo sabe hoy que el padre Kolbe se ofreció a ocupar el lugar de un sargento polaco en el temible bunker de la muerte.  Un prisionero había huído del campo.  Como castigo, diez hombres de su pabellón serían condenados a morir de hambre y de sed en un sótano.  Cuando el comandante señaló a Francisco Gajownicek, el hombre se puso a llorar por su mujer y sus hijos.  Entonces Kolbe pidió poder ocupar su lugar.  Jamás los alemanes habían visto algo así.  Y se lo permitieron, tal vez por la sorpresa o por tratarse de un cura parásito".

 

HASTA EL FIN

"Por el amor de la Inmaculada se puede morir de hambre y de miseria en un foso" -había escrito Kolbe varios años antes.  En el sótano llegó a vivir dos semanas, animando a todos sus compañeros, cantando y rezando en medio de la desesperación y la muerte, y ofreciendo su brazo al carcelero que en el momento final vino a liquidarlo con una inyección de ácido.  Era el 14 de agosto de 194 1. Tenía 47 años.

 

“NO OLVIDEN EL AMOR”

El día en que los setecientos frailes se dispersaron de Niepokalanow, Kolbe los despidió con una frase que les quedó grabada en su corazón: "¡No se olviden del amor!".  El testimonio de su vida y de su muerte siguen repitiendo esas palabras a las generaciones de este atormentado siglo XX.

 

Néstor Zubeldía, La Plata

 

NIEPOKALANOW: TODO AL MAXIMO

En su momento de esplendor, en 1937, Niepokalanow llegó a tener más de setecientos franciscanos, casi todos jóvenes.  Llamaba la atención la pobreza de las construcciones en contraste con el equipamiento de las mejores máquinas de la época.  Toda la obra se centraba en la editorial.  Y todo se hacía en casa.  Para eso había hermanos periodistas, tipógrafos, administrativos, albañiles, arquitectos, sastres, cocineros, médicos, zapateros y hasta un cuerpo de bomberos.  Cuando el cine comenzaba a dar sus primeros pasos, Kolbe ya estaba preparando una escuela de acto res.  Y para mejorar la distribución de sus revistas pensaba construir un aeropuerto. En Varsovia había hermanos estudiando para ser pilotos de avión, locutores de radio y directores de orquesta.  En una época en que muchos católicos consideraban los medios de comunicación como 'instrumentos del demonio para la perdición de las almas", Kolbe creía en esos mismos medios para la conquistar el mundo entero para la lnmaculada".  "Todo al máximo" sería un lema de su ciudad.  Grandes máquinas, moderna tecnología, inmensos galpones... Lo único reducido, el cementerio, 11 porque la mayor parte de los hermanos dejarán sus huesos en otros lugares del mundo".

 

 

Pedro Claver: "ESCLAVO DE LOS ESCLAVOS"

"Testigos" - Publicaciones de La Hojita - MJS Inspectoría de La Plata.

 

Cartagena de Indias, Colombia, costa del Mar Caribe, una de las principales puertas de entrada de los esclavos negros a América.  Un millón de hombres pasarían como animales por ese mercado vergonzoso.  Seguramente un número mayor no llegó a destino, encontrando la muerte en el espantoso viaje de dos meses desde Africa.

 

En el horizonte se divisa un gale6n, el barco más ligero de la época.  Estamos en 1620.

A medida que la nave se acerca a los muelles, todo el puerto se pone en movimiento.  En medio del intenso calor, los patrones preguntan por el estado de la "mercancía".  A la distancia se oyen los gritos y se siente el olor a sufrimiento y a muerte.

 

MUCHO PALO Y MUCHO AZOTE

Escribe el padre Sandoval: "Cautivos estos negros con la justicia que Dios sabe, los echan a prisiones asperísimas de donde no salen hasta llegar a este puerto de Cartagena... Creen que llegando han de sacar aceite de ellos o comérselos... Vienen apretados y maltratados, atados de a seis con argollas en el cuello y de a dos con grillos en los pies.  El único consuelo que tienen es comer una vez al día un poco de maíz, con un pequeño jarro de agua, y no otra cosa más que mucho palo, muchos insultos y mucho azote."

En todo el puerto, tal vez sólo dos personas piensan que aquellos deshechos humanos, son también hijos de Dios, nacidos para la libertad. Son sacerdotes de la Compañía de Jesús: Alonso Sandoval y su discípulo, Pedro Claver.

 

UN BLANCO QUE AMA

"Corríamos inmediatamente al barco, cargados de cestos de naranja y limones -anotó Pedro en su diario-, y antes de atracar la nave ya estábamos junto a los enfermos.  Venían tirados sobre cascotes, en el piso húmedo, completamente desnudos”. Después de las primeras curaciones y el alimento, el intento de comunicarse.  Con la ayuda de gestos y de intérpretes, lograba anunciarles la Buena Noticia de Jesucristo.

Algunos esclavos partían enseguida hacia otras regiones, en todo el continente.  Antes de emprender el viaje habían recibido por lo menos un gesto de amor de un blanco que entregó su vida por ellos.

 

ESCLAVO PARA SIEMPRE

Pedro tiene 40 años.  Vino de España como misionero.  Fue el primer jesuita ordenado sacerdote en el Nuevo Mundo.  Ese día escribió con su propia sangre: "Pedro Claver, esclavo de los esclavos negros para siempre”. Cuentan que su rostro era habitualmente serio, y su mirada triste y profunda.  Vivía en un cuartito oscuro -el peor de los que había en el colegio- pero con la ventaja de estar al lado de la portería.  Ahí podían llamarlo a cualquier hora del día y de la noche.

 

EN BUSCA DE SUS AMIGOS

Cuando no lo encontraban, bastaba averiguar dónde había un grupo de negros.  Seguramente Pedro estaba en medio de ellos, en un buque, en una choza o en un sótano. Un jesuita escribió: "Yo lo acompañé varías veces a las casas de los negros.  Lo primero que hacía al entrar era preguntar por los enfermos. Enseguida extendía su capa y ponía al paciente sobre ella.  Después les daba algunos regalos que siempre llevaba: bizcochos bañados en vino tinto, dulces, frutas... Sólo después venía la parte del espíritu”. Si en el día quedaba algún rato "libre", desfilaba por las mansiones de los ricos, mendigando un poco de comida para sus amigos.

 

HACERSE AYUDAR

Pedro sabía hacerse ayudar en su trabajo.  De otro modo hubiera resultado imposible una labor tan intensa.  Lo ayudaban quienes colaboraban económicamente con su causa, los numerosos intérpretes para más de cuarenta lenguas tribales y los vigías que anunciaban con anticipación la llegada de los galeones.  Un grupo de hombres voluntarios entraba con él a los navíos, y otro de mujeres arreglaba ropa y conseguía donaciones. En su cuarto guardaba Pedro Claver largas listas de sus hermanos negros.  En noches de sofocante calor, cuando no podía dormir, repasaba los nombres de cada uno delante del que murió clavado a la cruz, como un condenado. Se calcula que en 38 años tomó contacto con 320.000 esclavos, bautizó a unos 300.000 y consiguió la libertad de varios miles.

 

LA ULTIMA PRUEBA

Pero a partir de 1651, Pedro ya no pudo levantarse de su cama.  Entonces debió contentarse con ofrecer por sus "amos negros" el dolor de la parálisis y la inactividad.  Era la prueba que faltaba.  Desde ese momento sus amigos vinieron a visitarlo al lecho de enfermo. El 7 de septiembre de 1654 corrió por la ciudad el rumor de la agonía del santo sacerdote.  Tenía 74 años. junto a su cama desvencijada pasaron cientos de negros, liberados y esclavos, pasaron blancos y mulatos, pasaron el obispo y los funcionarios del rey... Era la víspera de su muerte. Cuando dos siglos después, en 1888, el papa León XIII lo declaró santo, dijo que era el hombre que más le había impresionado después de Cristo.

 

LA LEYENDA DE LA ESTATUA "NEGRA"

Cuentan en Cartagena que una estatua de Pedro Claver, levantada frente a la habitación en la que murió, se fue oscureciendo por la acción del salitre hasta quedar completamente negra.  Por eso los negros, al contemplarla, afirman convencidos: "Sí, tenía que ser negro, porque un blanco nunca podría habernos amado cantos.*

 

Tres latigazos a un esclavo sin nombre...

El látigo de Sergio Menéndez estallaba por tercera vez en la espalda desnuda un negro agachado junto al muro del muelle.  Sergio también era negro, p había venido a América por propia voluntad, a probar fortuna.  En 1622 trabaja como empleado de las autoridades españolas, encargado de "recibir" a sus hermanos negros traídos por la fuerza.

 

Sergio tenía nombre español.  El del otro negro no se conoce. ¡A quién podía interesarle un esclavo!

Cuando levantó el látigo para golpear nuevamente a aquel indefenso, escalofrío corrió por su cuerpo.  Había visto a un cura.  Era Pedro Claver, el que estaba siempre entre los negros. Sergio pensó que el sacerdote se abalanzaría sobre él.  Pero su impresión fue a mayor cuando el padre Pedro, inclinándose sobre la espalda ensangrentada esclavo dijo al agresor: "¡Pega!". Sergio recogió el látigo pidiendo perdón, en una mezcla de astucia, miedo sorpresa. En Cartagena de Indias había alguien interesado por aquel anónimo esclavo

 

 

20.   TEXTO DE TRABAJO “Misión Joven”

... No corras... lo que buscas está dentro tuyo....

A mi me costó dejar de correr, apagar los ruidos y escuchar mi corazón.  Caminé, y ví adentro mío algunas cosas - de mi forma de ser, de mi historia, de lo que me rodea- que me molestaron.  Las acepté como parte mía, y seguí caminando.  Pero después descubrí lo mejor: mis cosas buenas, las que me ponen bien, Y ESTO ES VIDA. Me crucé en mi camino con mil personas. Pero me encontré verdaderamente con muy poca:  con aquellas con las cuales pude ser como soy; con las que tuve confianza  para hablar de lo mío, y escuchar lo de ellas... permanecer juntos en silencio.  EN TODOS ELLOS TAMBIEN ENCONTRE VIDA.

Algunas veces sentí que me usaban. 0 que yo usaba a los demás.  Todo esto me dejó vacío. Pero alguien se me acercó y me dijo que mi palabra podía servir, porque muchos necesitaban de mi palabra; que mí mano era importante, porque muchos necesitaban de mi mano; que mi tiempo era valioso, porque muchos  necesitaban de mi tiempo.  Y VI QUE PODIA DAR VIDA. Cada uno de los jugadores hizo su apuesta.  “Yo apuesto mi vida por zafar y pasarla bien " dijo uno.  “Yo juego mí vida por la justicia", dijo otro. “Yo aposté a huir de la vida” dijo el último.  Yo los miré y me pregunté cómo vive, en qué termina cada uno.  Yo no quiero ser un frustrado de 50 años.  Yo no quiero ser uno de “30 y pico" que vendió sus ideales para que le hagan un lugarcito entre los "exitosos de este mundo”. Yo no quiero ser uno de 20 que renunció a la vida y pactó con la muerte. Porque yo quiero jugarme con todo. Y esta es mi apuesta: “NO HAY AMOR MÁS GRANDE QUE DAR LA VIDA".  Misión Joven – Diócesis de San Isidro, 1994.

 

21.   “La misión de las manos” por Mamerto Menapace

No tenemos en nuestras manos las soluciones para los problemas del mundo. Pero frente a los problemas del mundo, tenemos nuestras manos. Cuando el Dios de la historia venga nos mirará las manos. El hombre de la tierra no tiene el poder de suscitar la primavera. Pero tiene la oportunidad de COMPROMETER sus manos con la primavera. Porque cada semilla, cada vida, que el tiempo de invierno se entrega a la tierra, es un regalo que se hace primavera. Es un COMPROMETER las manos con la historia. En este momento de salida del invierno latinoamericano es fundamental COMPROMISO de siembra. Lo que ahora se siembra, se hunde, se entrega eso será lo que verdeará en la primavera que viene. Si COMPROMETEMOS nuestras manos con el odio, el miedo, la violencia vengadora, el incendio de los pajonales; el pueblo nuevo solo tendrá cenizas para alimentarse. Será una primavera de tierras arrasadas, donde solo sobrevivirán los yuyos mas fuertes o las semillas invasoras de afuera. Tenemos que COMPROMETER nuestras manos con la siembra. Que la madrugada nos encuentre sembrando, crear pequeños parcelas sembradas con cariño, con verdad, con desinterés, jugándonos limpiamente por la luz de la penumbra del amanecer, TRABAJO SIMPLE QUE NADIE VERA Y QUE NO SERÁ NOTICIA. Porque la única noticia auténtica de la siembra la da solo la tierra y la historia, y se llama cosecha. En las mesas se llama Pan. Si en cada porción de tierra cuatro hombres o mujeres se COMPROMETEN en esa siembra humilde para cuando amanezca tendremos Pan y Paz para todos los hombres.”