ENCUENTRO 2: NECESITAMOS MAPA Y BRÚJULA

 

Objetivo General:  Reflexionar sobre la importancia de discernir a la luz de los valores del Evangelio, un rumbo para nuestra comunidad y para nuestra vida.

 

IMPORTANTE: El animador debe pedir con anticipación para este encuentro que cada uno traiga un objeto que les guste mucho, que guarden con cariño, o que siempre lleven consigo, etc.

 

Motivación

 

Apuntamos la proa a: Compartir qué cosas son para nosotros “tesoros valiosos”.

Recursos y Materiales: Una brújula y un mapa. Los objetos personales pedidos en el encuentro anterior.

 

Actividad:

 

1.       Se comparten los objetos que han traído y por qué son valiosos o especiales.

2.       El animador muestra como “objetos valiosos y especiales”, la brújula y el mapa, abriendo un breve diálogo de por qué estos objetos serían importantes en un viaje.

 

Herramientas del animador:

 

Los objetos que han elegido van a reflejar  cosas que cada  uno valora,  considera importante, atesora, etc. Es muy bueno SABER por qué algo es importante para el otro. Escuchando a los demás y permitiéndoles expresarse,  es como nos encontramos de verdad. En este “viaje”, como en cualquier otro, el mapa y la brújula pueden ayudarnos a no perdernos, y por eso tendrán para nosotros valor. En este encuentro vamos a descubrir cuál será nuestro mapa, y cuál nuestra brújula como comunidad. juvenil.

 

Experiencia

 

Opción A: Juego de la “Búsqueda del tesoro” (sugerido para grupos de adolescentes)

Apuntamos la proa a...: Experimentar la necesidad de utilizar una  brújula o un mapa,  para encontrar algo valioso.

Recursos y Materiales: Brújula, Hojas en blanco y biromes para armar los mapas.

 

Actividad

 

Según las posibilidades del espacio físico y de acuerdo al tiempo del encuentro, hay diversas maneras de plantear el juego. Aquí les proponemos dos opciones:

 

1.        Cada uno elige a alguien para “entregarle” lo que trajo. Luego se dividen en equipos de dos o tres, con el cuidado de que no estén en el mismo grupo, con la persona a quien le han entregado su “tesoro”. Cada equipo deberá esconder los tesoros de sus compañeros y hacer un mapa de su ubicación (si es posible con indicaciones para utilizar la brújula). Luego los equipos intercambian los mapas para realizar la búsqueda.

 

2.    El animador puede recoger los objetos de todos, y ya teniendo listos un par de mapas, esconder los objetos para que los miembros de la comunidad, divididos en equipos, los encuentren.

 

Opción B: Construir nuestro mapa (sugerido para grupos mayores)

Apuntamos la proa a...: Analizar nuestra historia, y reconocer nuestro crecimiento.

Recursos y Materiales: Texto de trabajo Baúl 4, Hojas en blanco y biromes.

 

Actividad  Leemos el texto “Cartógrafos de la vida”, e invitamos a que cada uno piense cómo sería el mapa de su vida y lo “dibuje”, o simplemente escriba qué momentos de su vida, personas etc. pueden representar con distintos accidentes geográficos.

 
Profundización y Discernimiento

 

Apuntamos la proa a...: Registrar cómo todas las personas necesitamos un tesoro que nos invite a caminar, “una brújula” que nos ayude a encontrarlo, y descubrir cuál era el tesoro de Jesús, y cómo “utilizó su brújula” en el desierto para discernir su misión.

 

Recursos y Materiales: Texto de trabajo Baúl 5 . Biblia o evangelio. Hojas blancas o de color para dibujar “la brújula de Jesús”.

 

Actividad

1.       De acuerdo a la Experiencia realizada:

 

Opción A

 

Una vez realizado el juego  en plenario nos preguntamos:

 

- ¿Cómo nos sentimos en el juego? ¿Me costó entregarle el objeto a otro? ¿Me costó encontrarlo, pedí ayuda? ¿Qué conclusión podemos sacar de este ejercicio?

- ¿En la vida, tenemos “mapas o brújulas”? ¿Cuáles pueden ser y para qué los utilizamos?

 

Herramientas del animador:

Veremos cómo si nos importó aquello que buscamos, seguramente insistimos en encontrarlo; si de lo contrario significaba poco para mi, ante la menor dificultad seguramente desistí de la búsqueda.  Si no confié en mi para encontrarlo, quizás se lo pasé a otro y no hice demasiado,  o pedí ayuda e intenté aportar lo que podía etc. Lo mismo puede pasarnos en algunos momentos de nuestra vida con los objetivos que nos ponemos.

 

Opción B

Compartimos los mapas y nos preguntamos:

- ¿Qué actitudes, personas consideramos importantes en nuestro crecimiento, en nuestra historia?

- ¿Cuál creemos que ha sido nuestra brújula para seguir adelante en el camino?

 

2.       Para las dos Opciones (A y B)

A partir de los conversado nos reunimos en grupos para trabajar con el texto del Baúl 5, y con el Evangelio. Consigna: Leer los textos  y elaborar (dibujándola y agregándole signos y palabras, o describiéndola en un texto) “La brújula Jesús”.

 

Herramientas del animador:

 

Al contemplar A Jesús en el desierto, en Cuaresma, reconocemos la imagen del hombre pleno ejerciendo la verdadera Libertad. Y es que Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, nos muestra lo que Dios soñó para todo hombre: que sea capaz de elegir con libertad y vencer al mal. Para Jesús tampoco fue “fácil” elegir, y habrá habido muchísimos momentos en los que tuvo que discernir qué hacer. Igual que nosotros, el fue construyendo la historia de la redención con cada decisión. El texto de las tentaciones en el desierto es la “síntesis” de esos muchos momentos. Veremos cuáles fueron los criterios con los que Él fue marcando su rumbo.

 

Celebración y Compromiso:

 

Apuntamos la proa a...: Pedirle juntos a Jesús, que nos guíe y nos enseñe a elegir.

Ambientación y Recursos: Podemos colocar en el centro, iluminados por velas, una canasta o una carpeta dónde colocar las “brújulas” construidas por los grupos, junto a la brújula y el mapa de la motivación, y la Palabra abierta.

 

Desarrollo :

 

1.       Luego de ponernos en presencia de Jesús, haciéndonos la señal de la cruz, los grupos ponen en común las brújulas construídas y las colocan en el centro de la ronda.

2.        Luego podemos realizar una oración de petición, en dónde nos animemos a decirle a Jesús que necesitamos que nos guíe.

 

El animador puede comenzar, diciendo la frase: “Jesús necesitamos que nos guíes con tu brújula cuando...” (nos sentimos perdidos frente a los problemas de nuestra sociedad, frente a los problemas de nuestra familia, cuando vamos eligiendo nuestra vocación etc.) Y luego invitar a que cada uno la vaya completando en voz alta, con aquel pedido que le surja en el corazón.

 

3.       Terminamos este momento de oración con un canto.