Jesús anuncia y hace presente el Reino de Dios 

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Objetivos:
- Descubrir el núcleo del mensaje de Jesús
- Presentar el Reino de Dios como la causa de Jesús y el proyecto de vida que ofrece a los hombres.

1. Oración inicial

2. Dinámica de grupo: Se les pide que digan alguna buena noticia que han recibido últimamente de cualquier aspecto. Después se les dice lo siguiente: También nosotros traemos una buena noticia para ti, y aunque no viene en los periódicos ni sale en las  noticias. (se les presenta un póster de Jesús con la siguiente leyenda “Ha llegado a ustedes el Reino de Dios”) La buena noticia es que ha llegado el Reino de Dios. Firmado: Jesús de Nazaret. Cristo te esta invitando, vale la pena, te lo aseguro.

3. Reflexión.

Todos manifestaran que entienden por Reino de Dios, donde esta?

4. Tema. "Jesús anuncia y hace presente el Reino de Dios"
 

A. El tema central de Jesús.

 

¿Qué predicaba Jesús? ¿De qué hablaba? Jesús empieza a hablar no de sí mismo o simplemente de Dios sino afirmando como buena noticia la llegada de Reino de Dios: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca: conviértanse y crean en el Evangelio”. (Mc. 1, 15)

 

El Reino de Dios es por lo tanto el tema central y lo único que interesa anuncia a Jesús, el mismo reconoce que para eso ha sido enviado por Dios: “Debo anunciar también a las otras ciudades la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso fui enviado” (Lc. 4,43)

 

B. El Reino de Dios se hace presente en Jesús.

 

Jesús hace presente con sus palabras y obras el Reino de Dios. Para explicarnos como era ese Reino se valió de muchas historias o narraciones breves en forma de Parábolas. Compara el Reino de Dios a un sembrador, a un banquete, a un comerciante que busca tesoros, a un amo del campo que separa la cizaña del trigo, etc.

 

Pero no sólo fueron palabras, también lo hizo presente con su vida: aceptando a todos por igual, enseñando a los pobres a ser compartidos, denunciando las injusticias que el veía, prefiriendo a los pobres y los humillados antes que a todos, curando el alma y el cuerpo de todo aquel que se le acercaba.

 

C. El significado del Reino en la predicación de Jesús.

 

La palabra Reino no tiene un sentido de algún lugar específico, como lo podemos entender. La palabra Reino tiene un sentido DINÁMICO: es la soberanía de Dios en ejercicio. Cuando confiamos en Dios totalmente, nos abandonamos a el, dejamos que su voluntad nos vaya guiando, ahí Dios ejerce su soberanía, ahí esta presente el Reino de Dios.

 

Para los judíos el Reino de Dios, era el derrocamiento del imperio romano y la venida de un Rey mas justo que diera poder a los israelitas. Pero Jesús anuncio un Reino donde la justicia es lo importantes, no la justicia de dar a cada uno lo suyo, sino la justicia que consiste en defender al que por sí mismo no puede defenderse: el pobre, el débil, el huérfano, la viuda… Por eso Jesús dice: “Felices los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios” (Lc 6, 20)

 

D. El Reino de Dios como camino de Felicidad

 

Podemos concluir que el Reino que Jesús anunció equivale a la felicidad que ofrece a cada hombre y a la humanidad entera. ¿Qué pasaría si todo mundo viviéramos de acuerdo al Reino de Dios? ¿Qué pasaría si en nuestra forma de ser sólo el amor tuviera cabida? Definitivamente sería un mundo diferente, un mundo lleno de Dios. Por esto mismo, la URGENCIA de anunciarlo y hacerlo presente sigue prevaleciendo hasta nuestro días. Jesús empezó, pero necesita mas obreros dispuestos a entregar su tiempo para la construcción de este Reino y promete a cambio solo una cosa: la felicidad (vida eterna). 

 

E. Las exigencias del Reino

- El Reino de Dios inaugurado por Jesús es el valor absoluto de nuestra vida. Es el tesoro escondido por el que hay que dejar todas las cosas.


- La conversión es la respuesta al mensaje de Jesús sobre el Reino. No se trata solo de una conversión de corazones (cambiar mi mentalidad, el propio
yo), sino también un cambio en nuestras relaciones con los demás y de las estructuras sociales que provocan los signos del anti-reino: explotación,  hambre, guerra, marginación, etc. La conversión no es otra cosa que el paso del egoísmo al amor

 

- De la conversión se desprenden muchas actitudes concretas: confianza filial  al Padre, amor a los pobres, sencillez del niño, espíritu de servicio, humildad y mansedumbre, rectitud de corazón, pobreza, etc.

 

- En la oración del Padre Nuestro decimos "venga a nosotros tu Reino": Construyamos el reino de Dios en nuestro ambiente (país, ciudad, pueblo, parroquia, familia, grupo juvenil) haciendo presente los valores de la paz, la justicia, la verdad y el amor.

 

5. Compromiso

Cada uno de los grupos ahora se reúnen y forman un compromiso partiendo de lo expuesto en esta charla.
 

6. Oración final.

 

Material adaptado del material enviado por Juan Carlos Marquez <jcmarquez@pjalourdes.com>

 

 

 

Pastoral Juvenil

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