El pan de la tierra es para compartirse
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OBJETIVO: Valorar aquellos pequeños detalles de generosidad
que Dios nos pide y compartirlos para colaborar con Él en la transformación de
nuestra sociedad.
¿Cuantos panes tienes? Vayan a ver... Mc. 6, 38
CANTO: ¿Dónde, donde, donde, donde encontrare el Señor?
(bis)
INTRODUCCION:
El egoísmo de los hombres hace que las riquezas de la
tierra estén mal distribuidas. Hay muchos a quienes no les alcanza su poco
dinero ni para medio comer.
En contraparte, la gente pobre de nuestras comunidades es
muy generosa y desprendida y su generosidad se manifiesta en muchos pequeños y
alentadores detalles.
Y si Jesús solo necesitó la simple generosidad de un niño
que le regalo aquellos pocos panes y peces para que floreciera el milagro... ¡Cuanto
no haríamos juntos, poniendo en las manos de Jesucristo la suma de tantos
detalles de generosidad de que somos capaces!
El milagro de la abundancia estaría asegurado. Este tema,
es una invitación a echar una mirada a nuestro alrededor y descubrir los dones
que Dios nos dio para compartirlos con los demás.
VEAMOS:
¿Cuál es la diferencia entre el cielo y el infierno?
UN HOMBRE tuvo un sueño. Soñó que hablaba con Dios y le
preguntaba cuál era la diferencia entre el cielo y el infierno.
El Señor le dijo a ese hombre:
"Ven, te mostrare el infierno", y lo llevo, y entraron a una gran sala
en donde se encontraban muchas personas sentadas alrededor de una enorme olla
que estaba al centro de la sala. La olla despedía un exquisito olor por la
sabrosa comida que contenía. Pero curiosamente todas las personas estaban
hambrientas, desesperadas y muertas de hambre. Maldecían y movían sus manos
rechinando los dientes. El hombre entonces se fijo en una cosa que le llamo la
atención: Cada persona sostenía una cuchara grande que apenas alcanzaba a
sacar la comida de la olla pero que también cada cuchara tenia una agarradera
(mango) mucho más larga que su propio brazo, de tal modo que no podía
utilizarse para llevar la comida a sus bocas. El sufrimiento que vio, fue
terrible.
Luego le dijo el Señor:
"Ven, ahora te mostrare el cielo"
Entraron a otra gran sala igual que la primera con otra
olla de comida como la del infierno.
También había otro grupo de
personas; también las mismas largas y grandes cucharas. Sin embargo, allí no
había desesperación, sino felicidad y alegría. Se les veía contentos y bien
alimentados.
"No comprendo" -dijo el hombre- ¿Por qué están tan felices aquí, si en la otra sala se sienten tan miserables y desesperados, y todo es igual?
"No. No todo es igual"
-respondió sonriendo el Señor- "Si té fijas bien, allá hay egoísmo y
cada cual piensa en sí mismo. Por eso sufren; aquí en cambio, todos
aprendieron a alimentarse mutuamente y se dan de comer unos a otros".
"Ahora que ya sabes todo
esto, te elijo para que vayas y luches contra el egoísmo que envuelve a los
hombres y les enseñes a ayudarse unos a otros y no sigan ya fabricando su
propio infierno".
Y aquel hombre, despertó de
aquel sueño y se puso a pensar en tantas cosas que tenia que hacer.
PREGUNTAS:
*¿Que te hace pensar esto que leíste?
*¿Que piensas del mandato que el Señor le encomendó al
hombre del sueño?
* ¿Cuál será entonces la tarea de todos nosotros los
bautizados?
PENSEMOS:
Leer Marcos 6, 38 y Juan 6, 8-9
Jesús les dice a sus discípulos que no se queden cruzados de brazos. Que hay que buscar y encontrar siempre la solución. "Vayan a ver cuantos panes hay". Se parece a aquel mandato que también les va a dar después de su resurrección. "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio". Lo que les esta tratando de decir es que busquen porque es imposible que no encuentren en el hombre algo de generosidad.
Es como si te dijera hoy a ti:
Si un DIA se te cierra una puerta, no te rompas la cabeza contra ella y te desesperes. Pregúntate mas bien, si no habrá al lado otra puerta por la que puedas pasar y encuéntrala. Llénate de ilusiones y mantén encendidas tres o cuarto. Así, si se te apaga una, tendrás otras para seguir viviendo. Si tus problemas en la vida son como las olas del mar, a veces más fuertes que tu, agáchate, deja pasar la ola, espera y luego sigue nadando... San Juan nos cuenta que fue Andrés entre ingenuo y humorista, el que intervino en la conversación y dijo: "Aquí hay un muchacho con cinco panes y dos pescados; pero que es esto para tanta gente". ¿Quién es este muchacho que parece ofrecer gratuitamente su comida? Nunca sabremos mas de él, pero tal vez sin su generosidad, no se habría hecho el milagro. A Andrés le pareció insuficiente y descabellada la oferta, pero para Jesucristo, aquella generosidad (lo dio todo) es mas que suficiente para actuar. Basta aquel detalle para que Jesús realice el milagro de la abundante comida. Luego les mando que se sentaran y comenzó el banquete. Y todos comieron hasta quedar satisfechos.
PREGUNTAS:
ACTUEMOS:
ORACION FINAL
Señor, ayúdame a entender que
la riqueza no depende de los dineros o las cosas que me afane en acumular. Ya
que el que tiene dinero y no sabe ayudar a los demás, Es pobre.
Y el que guarda con avidez los
dones y las cualidades que ha recibido de Dios y no las comparte, Es pobre. Y el
que no sabe decir una palabra de aliento, o mostrar una sonrisa amable y que
anime a otro, Es pobre. Ayúdame a comprender que aunque tenga poco o casi nada
si sé darme yo mismo para ayudar al prójimo, entonces seré rico, inmensamente
rico. Señor, ayúdame a ser así. Amen.
CANTO FINAL
Señor ¿A quien iremos? tu tienes palabras de vida
eterna......
Tomado
del Folleto
de reflexiones elaboradas por el Pbro. Javier
Avalos C.
Diócesis de Colima, México
Pastoral Juvenil Coyuca
Parroquia de San Miguel Arcángel, Coyuca de Benítez Gro. México
pastoraljuvenilcoyuca@yahoo.com.mx