La gente tenia hambre
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OBJETIVO: Convencernos de que ningún problema, por difícil
que sea, es más grande que las capacidades que Dios nos dio para poder
afrontarlo.
"Denles ustedes de comer..." Mc. 5, 37
CANTO: "Con nosotros esta y no lo conocemos con
nosotros está su nombre es el Señor..."
ORACIÓN:
Señor, ayúdame a nunca pensar ni decir que no puedo
hacer nada por el bien de los demás.
¡Cuantos mudos pagarían una fortuna por poder hablar como
yo puedo hablar! ¡Cuantos paralíticos quisieran dar pasos como los doy yo! ¡Cuantos
ciegos darían cualquier cosa por ver las maravillas que yo veo! ¡Y cuantos
millonarios, si lo entendieran, darían sus riquezas por tener una décima parte
de la fe que tengo yo! Señor, ayúdame a nunca pensar que no puedo hacer nada
por los demás.
Ayúdame a comenzar a compartir los bienes que Tu me diste.
Ayúdame sobre todo, a repartir amor y cariño a los que me rodean. Ayúdame a
hacer el bien a los demás. Amen.
INTRODUCCION:
En el tema anterior nos dimos cuenta como la gente busca a
Jesús porque tiene hambre de la palabra de Dios. El pan de la palabra con que
Jesucristo les alimenta, se convierte para ellos en luz para el camino y bálsamo
para sus heridas.
Pero llega el momento en que esta misma gente tiene hambre
de pan para llenar sus estómagos.
Y Jesús, no se desentiende tampoco de esta realidad. Pero,
encarga a sus apóstoles, como frutos guías de su rebaño, a que comiencen a
pensar sobre posibles soluciones.
VEAMOS:
Había una vez un niño pequeño
que deseaba conocer a Dios. Y como el se imaginaba que Dios viviría muy lejos,
se empeño en buscarlo y se propuso hacer un largo viaje hasta encontrarlo.
Arreglo una maleta y en ella coloco unas tortas que el mismo preparó y unos
refrescos para el largo camino que estaba por iniciar.
Después de recorrer algunas manzanas, llego a un parque porque se sentía cansado y en una de las bancas vio a una ancianita observando unos pichones. El niño se sentó junto a ella y sintiendo sed abrió su maleta. Estaba a punto de darle un trago a su refresco, cuando noto que la anciana parecía hambrienta por lo que le ofreció una torta. Ella acepto agradecida y sonrió. Su sonrisa le pareció tan hermosa que quiso de nuevo verla sonreír y le ofreció también un refresco. Una vez mas, ella le sonrió y el niño se sintió muy feliz.
Allí permanecieron sentados todas la tarde, comiendo y
sonriendo pero nunca dijeron una sola palabra.
Cuando ya oscurecía, el niño ya muy cansado se puso de pie para partir, pero después de dar unos pasos, no pudo soportar el impulso de abrazar a la ancianita y corrió y le dio un abrazo. Ella le sonrió todavía mas que antes.
Cuando el niño llego a su casa, su mama lo esperaba
preocupada pero al verlo tan contento y feliz le pregunto que había hecho,
donde andaba y por que estaba tan contento.
Él, solo contesto: "Mama, hoy almorcé con Dios y ¿Sabes
una cosa? Dios tiene la sonrisa más hermosas que jamás haya visto".
En otra parte, también la anciana llegaba a su casa. Su hijo, que ya la esperaba, se sorprendió al verla tan contenta y radiante de alegría y también le pregunto que era lo que le había hecho tan feliz.
Ella solo contesto: "Hijo, estuve en el parque
comiendo tortas con Dios. Y ¿Sabes hijo? Tienes que saber que Dios es mucho más
joven de lo que me imaginaba".
PREGUNTAS:
* ¿Que te hace pensar esta simpática historia?
* ¿Por que se dice que hay mas felicidad en dar que en
recibir?
* ¿Que significo para el niño compartir su comida con la
ancianita?
PENSEMOS:
Leer Marcos (6, 36-37)
"Despídelos" Es lo único que se les ocurrió a
los apóstoles. Y además, según nosotros, es lo más normal... "Ya estuvo
bueno de abusar tanto. Tú estas cansado, nosotros también. Que se vayan y que
se las arreglen solos". Y es cierto. Esta es una reacción muy nuestra.
Ante las dificultades y problemas ajenos, nos encogemos de hombros y decimos:
"ni que fuera yo Dios"... A nosotros se nos olvido que todos tenemos
siempre algo que compartir.
Pero Jesús, no piensa así. Les dio una orden muy seria a
sus apóstoles:
"Denles Ustedes de comer". Y esa orden nos la
esta dando desde entonces a los futuros cristianos que a lo largo de los siglos
seguimos alzando los hombros ante el hambre del mundo haciéndonos los
desentendidos.
Tal vez a los apóstoles no les
hizo mucha gracia la respuesta de Jesucristo y por eso respondieron casi
molestos: "Denles ustedes de comer.. Si, que fácil... y ¿de donde vamos a
sacar comida para tantos?" Están
casi echándonos en cara que se la pasa en las nubes predicando y que ahora
ellos tienen que preocuparse de la realidad material, que es la comida.
"Seguro que Jesús no pisa tierra" pensarían. Y además, "¿Ya
se darían cuenta Jesús del numero de los que lo escuchan? ¡Son muchísimos!
¿Que quiere, que bajemos a los poblados más cercanos a comprar comida para
tantos? ¿Y conque dinero?
Tu Felipe ¿Cómo cuanto dinero
le calculas que se necesita para darles comida?
¡Uhhh, como 200 denarios para dar simplemente pan a aquella gente".
¡Cómo estaría por su parte sonriendo Jesucristo ante aquellos que Él ha
escogido para futuros guías de su Iglesia! No saben que hacer pero SIGUEN
DANDOLE VUELTAS AL ASUNTO y a Jesucristo eso le mantiene sereno y seguro.
Mientras estén buscando como solucionar el problema, el
asunto ya esta resuelto, porque es ahí en donde Dios interviene.
PREGUNTAS:
¿Que te hace pensar la actitud de los apóstoles ante el
problema del hambre de aquella gente?
¿Por que crees que Jesucristo les encarga solucionar un
problema aparentemente difícil?
ACTUEMOS:
1.- ¿Cómo puedo poner al servicio de los demás los dones
que Dios me dio?
2.- ¿A que me comprometo como padre de familia?
3.- ¿Que cosas puedo compartir con la gente de mi
comunidad?
ORACION:
Señor, ayúdame a sembrar el amor y la bondad sin estar entretenido pensando en los resultados. Si no logre que el bien diera los frutos que yo esperaba, o si no me dieron las gracias por el bien que hice, ayúdame a no desanimarme y llenarme de complejos. Quiero seguir colaborando contigo e ir arrojando las semillas al suelo para que fructifiquen y crezcan según el terreno donde caigan, y no gastar mi vida lamentándome que el mundo es malo y los hombres se han hecho hijos del mundo.
Ayúdame, Señor, a repartir amor y bondad por donde quiera
que pase. Amen.
CANTO:
Te damos gracias, Señor de todo corazón......
Tomado
del folleto
de reflexiones elaboradas por el Pbro. Javier
Avalos C.
Diócesis de Colima, México
Pastoral Juvenil Coyuca
Parroquia de San Miguel Arcángel, Coyuca de Benítez Gro. México
pastoraljuvenilcoyuca@yahoo.com.mx