Jesús, una palabra de aliento

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OBJETIVO: Caer en la cuenta de que todos en la vida necesitamos de alguien que nos aliente y nos reanime con su palabra. 

"Eran como ovejas sin pastor.."  Mc. 6, 34

 

CANTO:  "Tu palabra me da vida, confío en ti Señor..."

 

ORACION:  Pues busco, debo encontrar; pues llamo, me deben abrir; pues pido, me deben dar; pues amo, me deben amar  Aquel que me hizo vivir. Alma, sigue hasta el final en pos del Bien de los bienes, y consuélate en tu mal pensando con fe total: ¿Lo buscas? ¿Es que lo tienes? Amen.

 

INTRODUCCION:

 

Vamos a iniciar estas reflexiones cuaresmales ayudándonos un poco del pasaje de la Multiplicación de los panes como nos lo narra San Marcos.

 

Le escena está llena de detalles:

 

a)     Comenzó la primavera y el campo esta lleno de flores y los trigales llenos de amapolas.

b)     Las ciudades también se llenan de vida ya que se multiplican los peregrinos que van a Jerusalén por la proximidad de la Pascua.

c)     Cafarnaum es una de esas ciudades que goza de un atractivo mas: Se cuentan cosas maravillosas de un predicador que hace milagros y que muchos creen que es el Mesías anunciado por los profetas.

d)     Además, los apóstoles acaban de vivir una apasionante experiencia personal. Jesús los envió a predicar solos y regresaron cansados pero felices y contentos y con deseos de estar a solas para platicar con Él.

e)     Subieron a una barca para ir bordeando el lago en busca de un lugar solitario, sin contar que las caravanas de los peregrinos ya los habían divisado y los fueron siguiendo por la orilla, de tal modo que al desembarcar, ya había una multitud que los estaba esperando. Es gente hambrienta de la palabra de Dios. Jesús sintió compasión de ellos y se puso a enseñarles largamente. Toda esta gente, con las prisas de alcanzarle, debieron de olvidarse de llevar que comer.

 

VEAMOS:

 

Dialogo entre una niña y un anciano

 

Día con día un anciano sentado en su mecedora prometió no levantarse de allí hasta que viera a Dios.

Y una tarde, vio a una niña jugando, y la pelota con que jugaba llego rodando hasta él.

Ella, al inclinarse y recogerla miro al anciano y le dijo -Señor, todos los días lo veo sentado en su sillón y con la vista perdida  ¿Qué es lo que busca?

-Niña, eres demasiado pequeña para entender.

-Tal vez- dijo ella- pero mi mama me ha dicho que si tengo algo en la cabeza debo decirlo. Ella me dice siempre: "comparte hija, comparte para que aprendas".

-Muy bien, niña ¿Sabes? Busco a Dios -dijo él-.

-¿Como? Con todo respeto, Señor, pero se mece en ese sillón día con día ¿en busca de Dios?

-Sí. Necesito creer, antes de morir, que Dios existe. Quiero una señal suya y no he visto ninguna.

-¿Una señal? Por Dios, señor anciano. Dios le da una señal cuando respira, cuando huele las flores, cuando escucha el canto de los pájaros, cuando nace un bebe, cuando ríe, cuando llora... Es señal de Dios  amar, abrazar a alguien. Dios le da una señal en el viento, en el arco iris, en la lluvia...

Dios esta en Usted, en mi. ¿Para que buscarlo sentado mirando a lo lejos sí esta aquí todo el tiempo?

-Señorita, respondió el anciano, se ve que Usted  sabe mucho, pero lo que dice no es suficiente.

La niña se le acerco, puso sus pequeñas manos en el corazón del viejo y le dijo quedito al oído:

-Señor anciano, mi Mama me dice siempre que si quiero encontrar a Dios, lo busque en mi corazón y que hasta entonces podré ver sus señales ¿Ya busca usted en el suyo?  Ándele, búsquelo de otra forma. Levántese del sillón y venga a jugar conmigo.

 

Y aquella tarde, fue una tarde maravillosa para aquel solitario viejo. ¡Se divirtió como nunca!. La niña fue para él la señal que Dios le enviaba para salir de su soledad y de su tristeza.

 

PREGUNTAS:

 

* ¿Que te hace pensar este dialogo entre la niña y el anciano?

* ¿En que momentos has sentido la necesidad de una palabra de aliento?

* ¿En que detalles ordinarios de la vida has descubierto la presencia de Dios?

 

PENSEMOS:

 

Leer Marcos 6, 30-36

 

Para un hombre entregado como Jesús, no hay mayor felicidad que ver a tanta gente haciendo grandes sacrificios por buscarle y oírle.

 

Se olvido hasta del descanso y sintió compasión de la multitud porque eran realmente "como ovejas sin pastor". ¿De que les hablo tan largamente? No lo dice San Marcos pero lo podemos adivinar. Su pasión era hablarles del Reino de Dios. Y no echaba discursos. Hablaba tan sencillo que todos lo  entendían y no se cansaban de oírle. No sermoneaba sino que conversaba iluminado con su palabra los pequeños y grandes problemas de todos los días. Esta gente, como el anciano del cuento, busca a Dios. Y a Jesús le duele ver a aquella gente abrumada de problemas y dificultades de toda clase: la carestía y la falta de comida; los altísimos impuestos que tienen que pagar; las enfermedades que los agobian y sin tener medicina segura; el engaño, el abuso, la mentira, la desilusión.  Jesús, trata de levantarse él animo hablándoles de nuevas esperanzas. Y la gente esta feliz escuchándole.

 

¿Cuantas horas estuvo hablando? Debieron de ser varias ya que San Marcos dice que ya "era muy tarde". Serian como las cinco. Taradísimo para un judío que no ha comido. Pensaron los apóstoles que Jesús, entretenido en asuntos espirituales, se olvido del pan material y fue por eso, por lo que se acercaron a él para interceder por la gente: "Maestro, estamos en despoblado y se hace tarde. Despídelos para que se vayan a los pueblos y compren algo para comer".

 

PREGUNTAS:

 

* ¿Por que crees que se reúne tanta gente en torno a la Eucaristía?

* ¿Que es lo que busca la gente al querer estar junto a Jesucristo?

 

ACTUEMOS:

 

¿A que te comprometes después de haber reflexionado este tema?

Llegando a tu casa, busca en la Biblia el Evangelio de San Juan y lee todo él capitulo 6.

 

ORACION FINAL

 

Señor, ayúdanos a no desanimarnos nunca.

Cuando nos asalten las dudas, cuando la tristeza toque a nuestra puerta, cuando la calumnia nos lastime...

 

Ayúdanos a levantar la cabeza con valentía y contemplar el cielo luminoso y tranquilo para seguir caminando.

 

Aunque se nuble con negros nubarrones, ayúdanos a seguir caminando porque también las nubes de la vida pasaran y el sol de la alegría brillara de nuevo.  AMEN.

 

CANTO FINAL: No podemos caminar, con hambre bajo el sol...........

 

Tomado del folleto de reflexiones elaboradas por el Pbro.  Javier Avalos C.

Diócesis de Colima, México

 

 

Pastoral Juvenil Coyuca

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