Tipos de Jóvenes y cómo afrontarlos
Comunidad parroquial de San Miguel Arcángel, Coyuca de Benítez Gro.
Pastoral Juvenil www.pjcweb.org
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El Preguntón Eterno: Solo quiere hacerse notar.
Animador: Con mucha energía conviene desviar sus preguntas al Grupo, que sean ellos quienes contesten. Nunca contestar uno, o tomar partido.
‚ El Cabeza Dura: Es el hombre que no entiende razones. No quiere aprender nada de los
otros.
Animador: Hacerle ver y pedirle como un favor personal que por el momento acepte el punto de vista de la mayoría que luego habrá oportunidad de discutir lo de él.
ƒ El Tímido: Es un joven que
tiene ideas pero le cuesta o no se atreve a decirlas.
Animador: Ayúdalo pregúntale cosas fáciles, haga que tome
confianza en sí mismo.
„ El Mudo Voluntario: No
participa porque se siente muy “salsa”. Entonces toma una actitud aburrida, se
dedica a oír; también puede suceder que se sienta muy bajo ante el tema,
entonces no se siente competente y no participa.
Animador: Invitarle a participar, diciéndole lo importante que es para el grupo su participación. Hay que despertar su interés, haciéndole preguntas directas y sencillas sobre algo que él conoce o explicarle con palabras sencillas, lo que creemos que él no entiende.
… El Charlatán: Es el que habla todo el tiempo, saliéndose del tema de un modo cansador, su tema más interesante es él mismo.
Animador: Con estas personas no queda más que cortarlo con dulzura, diciéndoles que lo sientes mucho, pero que nos hemos alejado del tema.
† El Distraído: Salta de un tema a otro, desvía a los demás de sus objetivos, hablando
de cualquier cosa, en cualquier momento.
Animador: No dejarlo que se desvíe con la ayuda de una pregunta fácil, dirigida a él. La pregunta debe ser dirigida y tomada de alguna opinión dada por el grupo, y pedirle su opinión.
‡ El Detallista: Es la
persona que se enreda en pequeños detalles y ni deja avanzar al grupo.
Animador: Tomarlo con humor y hacerle comprender que los detalles son importantes, pero no tanto que se pueden tratar después de la reunión, lo que importa ahora es profundizar en el tema.

ˆ El Gran Tipo: Es el “Siempre Listo” del grupo: siempre quiere ayudar. Esta dispuesto a oír a los demás y dejarse convencer.
Animador: Es una ayuda preciosa durante las reuniones, hágale que hable, tome en cuente y muéstrese agradecido de sus palabras.
‰ El
Calahondo o Profundo: Habla poco, pero cuando lo hace
es sólido, profundo, va directamente al grano. Lo que le interesa es lo central
del problema y ahí ataca. No pierde el tiempo en detalles.
Animador: Es un joven de gran utilidad para el grupo, no hay que dejar que los demás se sientan ni juzgados ni aplastados por él. Hacerlo hablar pero no presentarlo como una autoridad para que los demás no sientan que dependen de él.

Animador: Bien guiado puede ayudar en un grupo a superar los momentos de máxima tensión y hacer las reuniones más alegres y bonitas.

El Tipo Concreto: Es el de los hechos de vida, recurre a la experiencia vivida, a lo real. A veces sus ejemplos son tipo casero, muy simples.
Animador: Puede ser una gran ayuda en un grupo para hacerlo aterrizar. Dale esa oportunidad, pero teniendo cuidado de no quedarse en soluciones simplistas.
‚ El Hombre Positivo: Es que encuentra siempre
el lado bueno de las cosas y de las personas. Seguido defiende a los más
débiles.
Animador: Resulta una ayuda, aunque es conveniente, a veces,
hacerle ver algunas cosas negativas.
Compromiso
Como
coordinadores debemos escuchar la lectura de Dios, y llevar al a la realidad,
nuestro compromiso lo sacamos de tres lecturas hermosas que el Señor nos da a
través de la Biblia.
Lectura1:1ER Epístola de San Pablo a los Tesalonicenses,
capitulo 5, versículos del 12 al 18.
Nos
invita a orar por todos los que somos coordinadores, a sentirnos agradecidos
con nuestros animadores. Pide que no dejemos a nuestros hermanos hacer el mal
sino el bien, y final mente nos recuerda que la oración lo primordial, pues un
coordinador que no hace oración no puede ser guía de la comunidad.
Lectura2: 1DA Epístola de San Pablo a los Tesalonicenses,
capitulo 3, versículos del 7 al 10.
Es una
clara llamada de atención para todos nosotros, pues en más de una ocasión hemos
caído en la flojera, dejando de lado nuestro compromiso, ya no como
coordinadores, como cristianos.
Lectura3:Eclesiastés capítulo3, versículos 1 al 8.
El Señor
nos recuerda que no debemos desesperarnos cuando sintamos que el tiempo no
alcanza y todo se nos venga encima. Todo vendrá a su tiempo, y él nos
recompensara cuando el tiempo sea propicio.
Comisión
de Secretaría
Parroquia de San José Obrero
El
Colima
Adaptado del material aportado por Carlos González
CEB´s
Colima
Pastoral Juvenil Coyuca