El Asesor: Identidad y características
Comunidad parroquial de San Miguel Arcángel, Coyuca de Benítez Gro.
Pastoral Juvenil www.pjcweb.org
Adaptado del material aportado por Carlos González
Comunidades Eclesiales de Base, Colima
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La palabra "asesor" proviene de "sedere ad", que quiere decir , "sentarse junto a" y sugiere la idea de motivar, acompañar, orientar e integrar el aporte y la participación de los jóvenes en la Iglesia y la sociedad y propiciar la acogida de esa acción juvenil en la comunidad.
El asesor de Pastoral Juvenil es un Cristiano Adulto llamado por Dios para ejercer el ministerio de acompañar, en nombre de la Iglesia, los procesos de educación en la fe de los jóvenes.
El animador es la persona que quiere servir a sus hermanos animando (es decir ayudando a que grupo tenga vida).
Promoviendo que los que forman la comunidad se conozcan, se ayuden, se quieran, se organicen, para que juntos ayuden a otros y vayan construyendo el reino que Jesús implanto.
Los animadores, no son:
ý Los que más saben
ý Los más inteligentes
ý Los más habladores
ý Los que leen mejor
ý Los que hablan más bonito
ý Los que visten mejor
Los animadores son:
þ Los que tratan de conocer cada día más a Jesús, amarlo y seguirlo dentro de su propia vida. (solteros, casados, hombres, mujeres)
þ Los que han caído en la cuenta de que el tiempo mejor empleado es el que compartimos con otros o para que otros tengan más vida.
þ Los que luchan por extender el reino de Dios formando comunidad.
þ Los que saben que tienen limitaciones y defectos, pero también saben que tienen cualidades que su padre Dios les dio para servir a sus hermanos: son Comunitarios.
Primera Etapa: Iniciación.
Al finalizar la etapa, las personas: Evidencian mayor conocimiento de sí mismos, es decir son más conscientes de sus cualidades y limitaciones lo que les permite aceptarse tal como son y tener más confianza para relacionarse con el grupo. Se muestran abiertos a la relación y dispuestos a profundizar en el conocimiento mutuo, valoran el grupo ya los compañeros, demuestran mayor sentido de pertenencia al grupo y son más críticos frente a sí mismos, el grupo y la realidad, lo que les permite entre otras cosas clarificar la acción de grupo y crear estructuras organizativas, flexibles pero eficaces. A nivel de fe sienten la necesidad de seguir profundizando en ella y son capaces de vivir más relaciones fraternas en la medida que van descubriendo y sintiendo aun Jesús amigo, cercano.
Segunda Etapa: Profundización.
Se espera que las personas manejen convenientemente técnicas de discernimiento, métodos de análisis de realidad, elementos de planeación; demuestren interés por estudiar y profundizar temas sociales, pueden también explicarse con mayor claridad la relación causa efecto de los problemas de la sociedad. Con todo esto se busca que las personas tengan más elementos para cuestionarse personalmente en sus comportamientos individuales, grupales y vean con mayor criticidad su posición frente a la realidad, y puedan aportar desde el grupo para la organización y planeación de acciones al servicio de comunidades concretas enfocando la acción con un sentido más comunitario. Asumen el grupo como un espacio real y concreto de vivir una té más en- carnada, una fe que les permite ir asimilando aun Cristo en su totalidad, como modelo de hombre nuevo, ya Dios presente y actuante en la historia de cada uno de ellos.
Tercera Etapa: Opciones.
Dos procesos se pueden distinguir en este momento: un proceso personal que se venía gestando y que se consolidará en un PROYECTO DE VIDA; y un proceso grupal que se estructura sólidamente en esta etapa y que desembocará en la siguiente etapa como un PROYECTO GRUPAL.
Personalmente, cada uno de los miembros del grupo está des- cubriendo su llamado, su vocación, su respuesta a la vida y logra darle unidad a su vida en la medida que es capaz de elaborar su proyecto, que integre armónicamente los diferentes aspectos de su vida, a sí mismo está dispuesto a aportar al grupo para que desde ellos se generen nuevas respuestas y se propicien nuevas experiencias con otros grupos. El grupo va descubriendo un sentido de Iglesia, y se siente constructor de la Iglesia, por lo tanto se abren de una forma más generosa a su ambiente eclesial, por otro lado en la medida de que son un grupo más estructurado, sólido, cohesionado están en posibilidad de relacionarse con otros organismos de la comunidad y con las organizaciones populares. A nivel de fe van viendo con mayor claridad que sus opciones de vida, sus proyectos de vida, no son otra cosa que su aporte personal al Proyecto histórico de Dios, para la transformación del mundo.
Cuarta Etapa: Compromiso.
Las personas del grupo han asumido a profundidad sus opciones, las confrontan constantemente en el grupo, lo que les permite ir asumiendo en un constante discernimiento de su acción una actitud profética (anuncio y denuncia) que los lleva a producir signos de liberación desde sus compromisos, están por lo tanto en capacidad de ejercer una militancia como cristiano en las organizaciones populares y políticas; su proceso de crecimiento en la fe los ha llevado al convencimiento de que preferencialmente desde la pequeña comunidad se puede vivir a profundidad el ser cristiano y expresan su interés por constituirse en una COMUNIDAD DE FE que sea a la vez motivación para sus compromisos y confrontación de sus acciones.
Las Dimensiones de la Formación Integral.
Hemos dicho que la formación es un proceso teórico-práctico que tiene como punto de partida la VIDA DEL JOVEN y que vuelve a la vida con nuevas actitudes y capacidades. Si el centro de la formación es la vida del joven (incluyendo su práctica) entonces los planes de formación deberán responder a las diversas dimensiones que conforman su vida. Al hablar de formación integral decimos que por un lado abarque a TODO el joven y por otro le ayude a integrar su persona en una UNIDAD que le vaya facilitando la realización de su proyecto de vida. Existen diversas propuestas de formación integral; nosotros presentamos una que responde por una parte a la situación de la juventud de América Latina y por otra a lo que buscamos: el modelo de hombre y sociedad nuevos planteados. Desciframos lo INTEGRAL en la formación en 5 dimensiones o áreas a considerar: personal, grupal, crítico constructiva, cristiana y proyección comunitaria. A continuación decimos en qué consiste y qué busca cada una de ellas, teniendo en cuenta que se desarrollan a través de las etapas explicadas anteriormente .
Dimensión personal.
La dimensión personal pretende formar hombres y mujeres que valoren su persona, se descubran y acepten con capacidades y limitaciones. Personas abiertas tanto para profundizar en sí mismos como para relacionarse con los otros a niveles profundos.
Dimensión Grupal
La dimensión grupal se entiende como el aspecto de la vida del joven en la que debe formarse para hacer parte de una comunidad eclesial concreta, donde sea posible vivir y alimentar continuamente su crecimiento personal integral. Este crecimiento se da en la confrontación con el otro, es decir "tú te haces en relación con los demás". La relación con los demás ayudará a crecer ejercitando la crítica y auto -crítica; como medio para superarse él y aprender a interesarse y colaborar en el crecimiento del otro.
Dimensión Crítico- Constructiva
En la dimensión crítico constructiva se pretende formar al joven en a libertad y para la libertad. Libertad que lo capacite para no absolutizar nada; libertad que lo lleve a creer que construir el Reino de Dios es lo absoluto: que pasa por el cambio de estructuras, pero no se agota ahí su vocación y misión . El modo de entender la realidad depende de la posición de vida que se tenga; para los cristianos en América Latina los Obispos reunidos en Puebla nos han marcado esta posición: Desde la situación de los pobres. que no excluye a nadie sino que define la óptica desde donde ha de mirarse la realidad.
Dimensión Proyección Comunitaria.
La formación integral busca que el joven SEA y se COMPROMETA históricamente en la transformación de la sociedad. Esta dimensión formará al joven para que sea capaz de proyectarse en su comunidad local, nacional e internacional. Hemos dicho que la ACCION es el núcleo esencial en un proceso de formación; por lo que cuando un grupo ACTUA por pequeña que sea la acción se está formando. Comúnmente entre los asesores de juventud escuchamos decir que "primero se preparen para que después que actúen", la pedagogía de la educación no formal nos plante-a el reto de formar actuando. Esto significa que el grupo juvenil desde la primera etapa de formación tendrá un plan de acción a realizar .
Dimensión Cristiana.
La dimensión cristiana en la formación en realidad está presente ya la base de las otras cuatro dimensiones. La persona de Jesús y su pro- puesta liberadora son el objetivo de toda la Pastoral Juvenil.
Por esto decimos que el núcleo de la formación es la DECIDIDA OPCION por CRISTO que lleve a un compromiso radical con el Evangelio. Esta propuesta que se le hace al joven ha de realizarse en un proceso de educación en la fe que lleve a la propia conversión ya un comprometerse en el proyecto histórico de Dios. Para esto será necesario educar al joven en el discernimiento cristiano de tal manera que va- ya descubriendo y vivenciando su vocación tanto personal como la vocación del pueblo que realiza en su proyecto histórico. .
Identidad Psicológica
El asesor es un adulto, es decir, una persona que ha pasado ya la etapa de la juventud y ha vivido un proceso de maduración en el que ha definido su proyecto de vida y ha alcanzado una estabilidad afectiva para optar libremente y para asumir con responsabilidad los desafíos propios de su elección. Esta situación vital l0 hace capaz de mirar el camino de los jóvenes desde otra perspectiva y de ofrecerles, al mismo tiempo, la posibilidad de tener un modelo de referencia para discernir sus propios proyectos. Es una persona abierta, capaz de escuchar y dialogar con los jóvenes y de valorar lo positivo y lo negativo de sus vidas y de sus situaciones. Sabe tener una mirada de conjunto sobre la realidad y no quedarse solamente en los elementos que la componen. No rehuye los compromisos y las dificultades. Es responsable. Toma posición frente a los problemas y conflictos .Conoce el entorno en el que los jóvenes desarrollan sus potencialidades y procura encarnarse lo más posible en su realidad. con clara conciencia de que no se trata de que el asesor llegue a ser "uno más" entre ellos, sino de ser capaz de entender y acompañar desde su visión de adulto el proceso personal y comunitario que están realizando. Guía sus afectos por un auténtico amor de donación, evitando todo paternalismo o actitud posesiva y promoviendo el crecimiento y maduración de los jóvenes. Vive con mucha libertad, porque es capaz de la autocrítica y del perdón. Prefiere trabajar en equipo. Tiene pasión por la verdad, lo que le permite reconocer en los jóvenes la misma capacidad de apasionarse por la verdad que él vive. Es capaz de proponer y esperar, porque sabe que acompaña un proceso que no es suyo, sino de los jóvenes. No se preocupa tanto por "hacer" cosas, sino por "ser" amigo y hermano y dar testimonio de una vida alegre y feliz, capaz de entusiasmar a los demás. La maduración de la persona se va construyendo día a día en un proceso que nunca termina (Mt 5,48). Es consciente, por tanto, que también su proceso de maduración psicológica y de formación humana es constante y permanente. Acepta la compañía de los jóvenes y junto con ellos continúa su camino de realización personal.
Identidad espiritual.
El asesor es una persona de fe. Vive el seguimiento de Jesús en la opción que hace por los jóvenes, en quienes reconoce diariamente el rostro de Dios y la voz profética del Espíritu. Descubre .la presencia de Jesús en medio de ellos (Mt 18,20), lo encuentra vivo y presente en los signos de la vida juvenil y lo sigue en el camino (Lc 24,13-35) que ofrece a los jóvenes para llevarlos a su realización ya su plenitud, Cree en Dios Y' cree en los jóvenes. Sabe que la grandeza de su vocación está en la elección que Dios le ha hecho para confiarle la juventud, para hacerlo partícipe del amor con que él mismo ama a los jóvenes (SD 118) y para enviarlo a acompañarlos y estar presente en medio de ellos como signo de su amor. Como cristiano, el asesor es una persona que ha clarificado ya su proyecto de vida, ha hecho su opción vocacional y lucha cada día por vivir con fidelidad los compromisos asumidos. Coherente con su opción, se esfuerza por integrar en su espiritualidad la fe y la vida y por encarnarse en la realidad y en las circunstancias y acontecimientos de la vida de los jóvenes. En su búsqueda de respuesta al proyecto de Dios para la juventud, se encuentra con el joven empobrecido, sufriente y marginado, al que hace objeto especial de su predilección (Mt 25,31-46). Dedica su atención, su preocupación y su tiempo a aquellos en quienes Dios ha querido poner su mirada cariñosa. Sabe que antes de acompañar al grupo, como cristiano, él mismo es acompañado por Dios y que en realidad es él quien ha tomado la iniciativa de proponer la Civilización del Amor desde la fuerza y la debilidad de la misma juventud. Por eso no se atribuye honores ni éxitos exclusivos: la verdad de su misión lo hace humilde. Identidad teológico-pastoral Hablar de ministerio es hablar de vocación. El asesor es, ante todo, un vocacionado, es decir, una persona llamada por Dios para cumplir una misión en la Iglesia. Como toda vocación, no es un llamado para sí mismo, sino para servicio de los demás. A través del obispo o del párroco que lo designan, el asesor es un enviado de la comunidad para anunciar y testimoniar el amor de Dios en medio de los jóvenes. Por su propia naturaleza, la asesoría no es un ministerio protagónico, sino de apoyo: exige conocer, respetar, acompañar y promover los procesos de educación en la fe de los jóvenes. Es un servicio de amor que reconoce el valor del aporte juvenil en nombre de la Iglesia El asesor es una persona de Dios: una persona de oración y testimonio. que habla desde la profundidad y la experiencia de su vida y no desde la teoría y las cosas aprendidas. Va creciendo, Viviendo, madurando con los jóvenes y haciéndose asesor desde dentro del proceso del mismo grupo. Es una persona que conoce, ama y sirve a la Iglesia. Hace comunidad con los jóvenes y los ayuda a que sientan la Iglesia como una comunidad. Está en comunión con ella, es fiel a sus enseñanzas y reconoce tanto su realidad divina como sus limitaciones humanas. Se preocupa por conocer y seguir las líneas pastoral es y las orientaciones de la Iglesia local en la que está trabajando, de la Pastoral Juvenil Nacional y Latinoamericana y especialmente, procura ser fiel a la propuesta de la Civilización del Amor como núcleo central del proyecto que la Iglesia propone a los jóvenes. Se sabe enviado a todos los jóvenes. Esto lo lleva a superar los límites del pequeño grupo o de los jóvenes que están integrados en los grupos de la Pastoral Juvenil y dirigir su mirada y su atención a todos los jóvenes, especialmente a los más pobres ya quienes nunca han recibido el anuncio de Jesucristo liberador. Lo lleva, también, a no mirar a los jóvenes en su conjunto, sino en la diversidad de situaciones en que viven, sea por las actividades que realizan: campesinos, estudiantes, obreros, universitarios; sea por sus culturas propias. indígenas, afro americanos; sea por las situaciones que condicionan sus vidas: migrantes, marginados, jóvenes en situaciones críticas.
Identidad pedagógica
El asesor es un educador. Actúa de acuerdo a la pedagogía de Dios y siguiendo el modelo que utilizó Jesús con sus discípulos. Como Dios con su pueblo, el asesor hace alianza con. Los jóvenes, escucha sus clamores, camina con ellos, les da su vida y deja que vayan haciendo su camino con libertad. Tiene una propuesta educativa clara y concreta para los jóvenes, que no impone sino que propone y sabe cómo llevarla a la práctica y hacerla realidad. Educa desde la vida y para la vida. Acompaña los procesos personales y grupales de los jóvenes integrando acción, reflexión, convivencia y oración en una propuesta de cambio que da nuevo sentido a sus vidas. Transmite datos y elementos culturales de interés para la juventud, para su crecimiento y para su protagonismo en el proceso liberador. Aporta principalmente el testimonio de su propia vida y de su compromiso por la transformación de la Iglesia y de la sociedad, en coherencia con el proyecto de Jesús y los signos de los tiempos. Desarrolla una pedagogía experiencial, participativa y transformadora (SD 119) y una metodología que integra el ver-juzgar actuar-revisar-celebrar (SD 119). Promueve un trabajo planificado e integrado en la pastoral de conjunto y las demás instancias de coordinación a todos los niveles. Vela por la memoria histórica de los procesos generales y específicos y ayuda a los jóvenes a formular sus proyectos de vida ya descubrir su lugar y sus desafíos en las situaciones que les tocan vivir. Reconoce el protagonismo de los jóvenes pero expresa, a la vez, la conciencia de que se necesitan vínculos estrechos y eficaces con las comunidades cristianas y en general con el mundo adulto que condiciona a los jóvenes y al que, a su vez, están llamados para ofrecer su aporte vital y creativo. Tiene claro que su acompañamiento no es pasividad y no intervención. Sabe bien que la cuestión no es influir o no influir, sino cómo influir y en qué dirección influir. Por eso realiza 'intervenciones educativas para generar cambios en la vida de los jóvenes y las reafirma con su testimonio de actor social y no sólo de señalador o ideólogo que evade la responsabilidad y el conflicto. Como educador, se ubica entre los jóvenes como amigo maduro y orientador. Ayuda a formular sus problemas, a objetivar sus intereses ya posibilitar la búsqueda de soluciones; colabora en la sistematización de sus vivencias y en su confrontación con las teorías elaboradas, impulsa la articulación de su unidad de organización y acción y promueve su inserción en el medio y su vinculación con la sociedad más amplia. Individualiza los liderazgos y desarrolla estrategias para la captación de nuevos agentes para servicio del proceso. Hace ver a los jóvenes que su modo de actuar contiene ya. de cierta forma. el resultado que se quiere alcanzar. Para asegurar la continuidad de los procesos iniciados, plantea la necesidad de definir un tiempo estable y prudencial para prestar su servicio.
Identidad social
El asesor es una persona encarnada en su realidad social y con profundo sentido de pertenencia a ella. Conoce y asume las esperanzas y dolores de su gente y de su pueblo. Siente empatía con esa realidad y especialmente con la de los jóvenes y procura identificarse con la situación concreta de quienes tiene que acompañar. Es capaz de llorar con los que lloran, reir con los que ríen y sufrir con los que sufren. Procura ser un actor social y no quedar pasivo ante los desafíos de la realidad. Se siente llamado a transformarla denunciando los signos de muerte, anunciando signos de vida y haciendo opciones concretas para que éstos se hagan realidad. Respetuoso de la pluralidad de criterios e ideologías, está , profundamente convencido de la fuerza de los jóvenes para la transformación de la sociedad y la construcción de la Civilización , del Amor.
Primeros Animadores del Pueblo de Dios
Adán y Eva
Fue la creación mas importante, les dio un paraíso donde comían de todo y dominaban la aguas del mar y las fieras salvajes, les dijo que no comieran del fruto prohibido pero como el demonio no duerme los hizo pecar a través de una manzana. Después de pecar dios los hecho del paraíso a la tierra ; ella sufriría los dolores de parto y el trabajaría de sol a sol para mantener a sus hijos.
Caín y Abel
Fueron los primeros hijos de Eva ; Abel tenia mucha comunicación con dios , le llevaba ofrendas y hacia oración mientras Caín le llevaba animales muertos y eso desagradaba a dios y a través de la envidia que le tenia a su hermano Abel lo mato obteniendo así el desprecio de dios.
Abraham
Fue el padre de todo el pueblo . dios le pidió a sus hijo como muestra de amor por dios, lo llevo al cerro de los sacrificios y cuando lo iba a sacrificar , dios le hablo y le dijo que no quería mas pruebas y le daría descendencia como la arena del mar y las estrellas del cielo y que nunca su terminaría su generación.
Noe
Fue un hombre sabio a quien dios quería mucho, el tenia hijos. Dios le hablo diciéndole que habría un diluvio de 40 días y 40 noches qué acabaría con todo el pueblo por que habían pecado mucho. El aportaría una pareja de animales hembra y macho, y guardaría bastante comidan un arca que construiría, pasado el diluvió mandara una paloma que averiguara si ya había secado la tierra y así salir al nuevo mundo.
Moisés.
Al principio le dio miedo participar y hablar pero dios le dio la confianza necesaria para poder expresarse ante su pueblo. Llego un momento en que moisés se sentía cansado de ser juez de su pueblo así que decidió seguir el consejo de su suegro y escogió a dos hombres para que le ayudaran con los pequeños problemas, compartiendo así la sabiduría que dios le había dado.
Josué.
Era uno de los ayudantes de moisés que muriendo el , dios lo llamo para que continuar con el trabajo de moisés, animar y preparar el pueblo para llevarlo a la tierra prometida de dios.al llegar a esas tierras Josué repartió al país en 7 partes a los hijos de Israel. Les dijo que no se dejaran manipular por los pueblos poderosos ni por sus dioses y también le pide que se mantengan unidos a dios.
Débora y Judith.
Mujeres del pueblo que animan la lucha de la liberación la confianza en el dios de los pobres su fe y esperanza nunca decayó ante nadie.
Jeremías.
Era un muchacho al cual llamo dios para animar y ser profeta de las naciones y lo nombro así poniendo en la boca de Jeremías sus palabras, encargándole los pueblos y las naciones. Pero llego un momento en que tubo problemas , se desanimó y pidió ayuda al señor el lo ayudo.
David
Era un hombre sabio fue ungido cómo rey de Israel peco contra dios al desear la mujer de Urías el cuál murió por la espada de los anonitas pero dios que es grande al ver que David reconoció su falta le perdono.
Maria
Ella ha sido la mas fiel seguidora de dios y esto se refleja la dejar que el espíritu santo se encarnará en ella y dejar que se hiciera en ella la voluntad del señor. Saco a los poderosos de sus tronos y puso en su lugar a los humildes repleto a los hambrientos de todo lo que es bueno.
María Magdalena
Fue una pecadora, Jesús le perdonó y echo de ella los malos espíritus. Vio a dos ángeles en la tumba de Jesús y le dijeron que fuera a anunciar la buena nueva “Jesús ha Resucitado”. Fue ella quien dio la noticia a los apóstoles de Jesús y aunque no le creían ella siguió anunciando el milagro de Dios a pesar de las burlas y dudas.
Pedro.
Fue uno de los 12 apóstoles que trataban de seguir y cumplir todas las instrucciones de Jesús. El le dijo que daría su vida por el y a pesar de esto lo negó 3 veces como Jesús lo había advertido, murió crucificado boca abajo como castigo.
Pablo y Bernabé.
Eran unos misioneros dispuestos a anunciar y formar nuevas comunidades.
Pablo antes era Saulo uno de los mas aferrados perseguidores de los seguidores de dios.
Siempre promovieron y anunciar la palabra de dios.
Comisión de Secretaría
Parroquia de San José Obrero
El Colomo Colima
Adaptado del material aportado por Carlos González
CEB´s Colima
Pastoral Juvenil Coyuca